Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Congreso federal aprobó declarar como «Día Nacional de los Héroes y Heroínas de la Salud» el 30 de marzo de cada año.
Esto, a pesar de que el Gobierno incumplió su promesa de no despedir y de basificar a los trabajadores de salud que han enfrentado el Covid-19.
«De plano es una burla para todos», reprochó la enfermera de Michoacán, Aura Avilés Esquivel, reconocida con la condecoración «Miguel Hidalgo», que instituyó López Obrador para agradecer a los médicos.
Trabajó para la Sedena en un edificio del ISSSTE de Morelia llamado «Hospital Insabi Número 31», pero desde junio pasado nadie se quiso hacer responsable de su contratación y de la de otros 150 de sus compañeros.
«Hasta desapareció la base de datos donde nos anotamos para que nos volvieran a contratar», dijo Avilés Esquivel, quien aún espera el diploma.
El Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) también desconoció a la enfermera tabasqueña Silvia Gabriela Aldecoa Ríos, que en septiembre de 2020 recibió de manos de López Obrador el mismo diploma.
La semana pasada, cuando se reveló que está en el desempleo, el Insabi aseguró que nunca fue su empleada.
En el caso de trabajadores que respondieron a la convocatoria del Insabi y fueron asignados al ISSSTE, se les prometió el 10 de enero que serían reubicados, pero el 13 fueron a entregar sus papeles y les respondieron que el 18 les darían respuesta, aunque es fecha que tampoco les contestan.
«Respondimos a una convocatoria del Insabi, firmamos en listas del Insabi pero como nunca nos dieron contratos ahora el Insabi se lava las manos», dijo la enfermera Sara García.
Mientras tanto, trabajadores de salud planean manifestaciones en Chiapas, Quintana Roo, Puebla y Ciudad de México para que el Presidente cumpla su promesa de no despidos y de basificación.

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