Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En medio del escándalo por denuncias de corrupción y conflicto de interés en la Comisión Reguladora de Energía (CRE), el Presidente Andrés Manuel López Obrador salió ayer en defensa de los funcionarios del organismo y negó que reciban moches.
Al ser cuestionado sobre la presunta existencia de pagos a cambio de la entrega de permisos para gasolineras, respondió expresando su respaldo a los comisionados.
“Yo creo que los consejeros de la CRE son gentes honestas, serias, responsables. Se pudo cambiar a los miembros del consejo y todos, mujeres y hombres, son íntegros, son honestos, puedo estar tranquilo, sé que no hay corrupción en la CRE, que no hay moches”, dijo.
El Mandatario señaló que en gobiernos anteriores si había casos de corrupción en la CRE en la entrega de concesiones y permisos para instalar gasolineras, ya que se comercializaban en un mercado negro.
“Anteriormente había un problema ahí en todos estos organismos, había mucha corrupción, empezando por la decisión que tomaron cuando se llevó a cabo la reforma energética de entregar concesiones a diestra y siniestra. Permisos de importación para la instalación de gasolineras, para la introducción de combustibles, un desorden y en la mayoría de los casos esos permisos no se aplicaron, entraron a una especie de mercado negro en donde se vendían”, acusó.
“En la mayoría de los casos esos permisos no se aplicaron, entraron a una especie de mercado negro en donde se vendían, algo parecido a lo que se hizo cuando entregaron los contratos de las famosas rondas para extraer petróleo”.
Grupo REFORMA publicó que personal de la CRE ha sido denunciado por lucrar con la entrega de permisos para gasolineras y por pedir “cooperaciones” para agilizar los trámites.
En una denuncia presentada el 21 de octubre de 2020, ante el órgano interno de control de la CRE y desechada en mayo pasado, se involucra a una comisionada y un ex comisionado, quienes, tras ser rechazados por el Senado, fueron impuestos por el Ejecutivo federal.
En la querella se señala a la comisionada Guadalupe Escalante Benítez; a su jefe de oficina, David Daniel Elvira, al jefe de la Unidad de Hidrocarburos, Gustavo Sánchez Lugo, así como al ex comisionado José Alberto Celestinos y a su jefe de oficina, Alejandro Ledezma, de recibir pagos por pasar las solicitudes de permiso al pleno del órgano regulador para su aprobación.
Además, Escalante Benítez omitió en su declaración que tiene un hermano que labora en una subdirección de Pemex, Benjamín Escalante Benítez, quien tomó posesión en septiembre de 2019, cuando ella ya era integrante de la CRE en su primera encomienda en ese cargo.
Por su parte, José Alberto Celestinos también incurrió en conflicto de interés en su paso por la Comisión, pues su nieta, Lorena Celestinos Domínguez, es gerente de comercialización de Gas LP y residuales en Pemex.