El vocero del Obispado, Rogelio Pedroza, destacó que la declaración del Papa Francisco a favor de las uniones homosexuales, que causó tanta polémica, está fuera de contexto; se manejó de manera sensacionalista, perdiendo toda objetividad.
Dijo que la Iglesia Católica está en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo; no aprueba el comportamiento homosexual, pero no echará de la casa a estas personas.
No deben ser expulsados de sus familias, ni de la iglesia, esa es la postura de la Iglesia en las últimas décadas y no hay cambio alguno en la doctrina.
Los homosexuales merecen respeto y vivir en familia, más no formar su propia familia.
Hizo hincapié en que la Iglesia no puede dejar de defender los valores para el bien de los hombres y de toda la sociedad; refirió que lo dicho por el Papa Francisco fue tomado de las declaraciones para un documental, por lo que no se trató de un comunicado oficial.