Las últimas semanas han sido difíciles para un número importante de empresas, al tener que escoger entre seguir luchando en las condiciones adversas que se encuentran, o de plano bajar las cortinas. Es una encrucijada en que cualquiera que sea la conclusión será un camino sin retorno.

Las conjeturas no son nada halagüeñas, como lo hace ver el presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), Pedro Gutiérrez Romo, que ante la falta de apoyo del gobierno federal hacia los micros, pequeños y medianos negocios, han cerrado una parte y con ello, de abril a junio, se perdió más de un millón de empleos en el país, por lo que no cabe la menor duda que seguirá este problema con todas las consecuencias que esto conlleva.

Resaltó que se le ha solicitado a la administración lópezobradorista que aplique un plan de reactivación económica, pero todas las gestiones se han estrellado ante la indiferencia de Palacio Nacional, que sólo en los spots que ordena en los medios electrónicos asegura que hay apoyos, pero nadie sabe a quienes, cuánto se ha invertido, bajo qué esquema y cuáles son las condiciones de pago.

Es un problema que afecta a todo el país puesto que al cerrarse las fuentes de trabajo los ex patrones y quienes fueron sus empleados pasan a depender de los que siguen en la vida laboral, disminuyendo con ello el circulante que es tan indispensable para que se mantenga activa la fuente productiva.

El temor que hay es que de no llegar el tan anhelado financiamiento seguirá el cierre de firmas, con todas las secuelas que esto deja, lo que a final de cuentas será la suma de todo lo vivido en tan poco tiempo, porque es a partir de marzo pasado que empezó a agudizarse y empeoró con la tardía reacción del gobierno federal ante la pandemia, por lo que al ser México uno de los últimos países en actuar es también de los que más tardan en salir, mientras tanto queda una estela de contagios y muertes y que por la virulencia con que ataca el germen obligó al cierre de todos los negocios por casi tres meses, que junto con el decrecimiento económico que se registra desde 2019 vino a complicar en grado superlativo la situación.

Frente a la serie de infortunios lo que queda a los empresarios es tratar de sobrevivir, y luego reinventarse; de analizar, encontrar y aplicar las oportunidades que existan, aún aquellas que parecen mínimas, de emplear toda su experiencia y sacar provecho a las adversidades.

Naturalmente que no es enchílame la otra, sino que tiene que haber un gran esfuerzo, una etapa de sacrificios personales, familiares y de grupo, de gastar sólo en lo necesario para volver a formar una base sólida, que lejos de dejarse caer hay que recordar a aquellos que lo perdieron todo en un incendio, en una inundación o un terremoto, y con el tiempo volvieron a levantar el negocio, porque tuvieron propósitos claros y de los cuales no se apartaron hasta conseguir los objetivos.

AHORA ES LA CFE

En Veolia deben estar de pláceme, luego de que se enteraron que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) le hace compañía en denuncias por el tipo de servicio que otorga, lo que motiva que los usuarios levanten la voz y exijan a la paraestatal que a la mayor brevedad solucione los problemas que registra.

Por regla general la CFE había sido ejemplo de pulcritud en la atención al público, ya que incluso las denuncias por falta del servicio era atendidas en un tiempo récord, lo que motivó reconocimientos públicos por tener cuadrillas de trabajadores las 24 horas del día para solucionar las emergencias.

Todo indica que lo anterior pasó a ser historia, al sobrevenir las quejas cuando sin causa justificada deja de suministrarse la corriente, por lo que al paso de las horas pone en riesgo que se pierda lo que está en el refrigerador, se descompongan los aparatos y exista peligro para los enfermos que requieren del fluido para conectar el equipo necesario. Es un problema que también provoca la Dirección de Alumbrado Público del Municipio de Aguascalientes, al regresar a los apagones, que para algunos son programados, ya que resulta extraño que una o dos cuadras están sin el servicio y las siguientes sí lo tenga, y la misma combinación se presenta en otras calles.

La exigencia del Congreso del Estado para que Veolia y la CFE mejoren los servicios son como las llamadas a misa, que sólo escucha el que quiere hacerlo, por lo que todo queda en una más de las propuestas que se presentan periódicamente y sirven para ocho cosas y de paso abultan la “carpeta de trabajo” de los legisladores, que les sirve para redondear sus informes.

El asunto podría ser más delicado, si se tiene en cuenta que las interrupciones de energía eléctrica se presentan en varias partes del país, lo que se imputa a las condiciones atmosféricas o fallas en los generadores, sin embargo no hay certeza del porqué se registra, lo que hace crecer el recelo que suceda lo que en Venezuela, en donde ciudades completas se han quedado a oscuras y que el presidente Nicolás Maduro achaca a los disidentes, cuando bien podría ser por falta de mantenimiento a la red o un equipo obsoleto.

Lo único real es la desatención a la demanda social, que debe dedicar un tiempo para que contesten el teléfono y cuando finalmente lo logran, la empleada o el empleado actúan de manera cortante, considerando que el problema puede ser responsabilidad del quejoso, pero de cualquier manera prometen que “más tarde” se enviará al personal para que conozca en qué consiste el desperfecto, sólo que ese “más tarde” puede durar días en que se carece de agua o luz en el domicilio.

En las condiciones actuales es materialmente imposible que un hogar pueda funcionar sin agua ni energía eléctrica, por lo que debería haber una ley que imponga sanciones económicas a este tipo de empresas e incluso a los funcionarios responsables, si en un tiempo perentorio no hacen la reconexión. Mientras no exista mano dura seguirá la apuesta del teléfono descompuesto. Ya es tiempo que los diputados federales y locales dejen la indolencia y se pongan a trabajar a favor del pueblo, que es el que los sostiene y que con todo derecho les reclama su pachorra.

LA OTRA CARA

Dicen los que creen saberlo que la luna tiene dos caras, por lo que de la parte oculta no se sabe que hay, algo así como en la actitud humana, que en algunos casos aparenta ser lo que no es y esto permite actuar sin contrariedades. Volvió a hablarse de Manuel Cortina Reynoso, de quien se menciona que ocupará algún escritorio en la Secretaría General de Gobierno, lo que para algunos es el regreso del hijo pródigo, porque basta recordar que fue Secretario del Ayuntamiento 2004-2007 cuando el contador Martín Orozco Sandoval (MOS) fue presidente municipal y más tarde, al convertirse Orozco en senador, fue el encargado de cargarle la valija, lealtad que le ganó ser recomendado para la delegación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Al asumir MOS la candidatura al gobierno del estado, en 2016, se dio como un hecho que Cortina sería el próximo secretario de Gobierno, y así se escribió en este mismo espacio, pero algo pasó en la campaña y el período previo para que tomara posesión, porque quedó fuera y es hasta ahora en que finalmente se le incorpora a un puesto en la oficina que cuatro años atrás pudo haber sido el titular. Su integración podría ser una jugada de dos bandas del mandatario, de ayudar al que fuera su brazo derecho y ponerlo en el aparador para una diputación, sea de mayoría o de representación proporcional, lo que le aseguraría una beca por tres años y renovable por dos períodos más. Nada despreciable esa posibilidad, sólo habría que ver si los demás grupos al interior de Acción Nacional lo dejan pasar. Es de los suyos, pero no estaba en el radar, lo que provoca mayor apretura en el pelotón que crece cada día rumbo a 2021.