Elegir la carrera profesional a estudiar implica un análisis de autoconocimiento, reconocimiento de capacidades, habilidades, intereses personales y valores, subrayó Karina Gutiérrez, jefa del Departamento de Orientación Educativa de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
Se requiere realizar una búsqueda de información, así como plantear un proyecto de vida, para identificar que la opción educativa deseada esté alineada con ese objetivo, agregó.
Resaltó la importancia de que los padres acompañen a sus hijos desde temprana edad, incorporándolos a actividades y cursos donde los niños vayan conociendo sus habilidades y aptitudes. Esto facilita que, al momento de tomar una decisión, los jóvenes conozcan sus fortalezas.
La especialista indicó que el proceso de orientación vocacional comprende la aplicación de un test con la intención de identificar intereses y, a partir de estos resultados, se equiparan las áreas de conocimiento con la búsqueda de opciones educativas.
Expuso que los jóvenes pueden verse influenciados por lo que observan en las redes sociales, por lo cual es importante hacer un análisis detallado para tomar las mejores decisiones.
En algunos casos, persiste el fenómeno de seguir la tradición de cursar carreras relacionadas con los estudios de los padres o la familia. Sin embargo, en la actualidad los jóvenes son conscientes de que ellos son los responsables de tomar esta decisión, indicó.
La decisión depende mucho del proceso de desarrollo y de la libertad en la que los niños puedan explorar sus habilidades para identificar qué es lo que más les gusta. Cuando salen de la adolescencia, surgen las preguntas de quién soy y a dónde voy, lo que desencadena la reflexión hacia su futuro, enfatizó.
Subrayó que los jóvenes deben concientizarse de que la carrera que eligen les acompañará a lo largo de su vida.