MADRID, España.- La Audiencia Nacional (AN) desestimó el recurso interpuesto por el cantante para evitar pagar el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) por 2.5 millones de euros (más de 52 millones de pesos) de los años 2008, 2009 y 2010 por derechos de autor.
Junto a familiares, el cantante era socio o administrador de tres empresas: Ultramarinos Finos, Relatores y El Pan de Mis Niñas, con las que gestionaba sus derechos de autor, inmuebles en Madrid y Rota, un velero y libros antiguos, según el inventario recogido en la sentencia del pasado 13 de abril, y con las que generó más de 12 millones de euros (más de 252 millones de pesos) en ingresos de explotación.
«Estos ingresos tienen una relación directa con el demandante, ya sea por servicios facturados o por cobro de derechos de autor, con las actividades profesionales en las que la intervención (de Sabina) constituía el elemento esencial y personalísimo de la prestación del servicio correspondiente (galas, ‘royalties’, ventas nacionales de discos, colaboraciones en prensa, etc.)», se lee en el informe.
En su defensa, el intérprete alegó que no tenía relación con las sociedades, algo que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid declaró de «inverosímil». (Cortesía Europa Press/Agencia Reforma)

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