Fernanda Carapia 
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Con la llegada de los “sellos negros” a los alimentos procesados que contengan excesos de grasas, azúcares, calorías y sodio, la industria se enfrenta a un reto: reformular sus productos.
María del Refugio Torres Vitela, investigadora del departamento de Farmacobiología del CUCEI, señaló que en las nuevas fórmulas se deberá reducir la cantidad de aceite o elementos extra que, normalmente se adiciona, para dar un mejor sabor.
“Cuando ellos incluyan en su preparación un ingrediente que por sí solo está exento, ahora deberán reformular los productos para evitar que tengan excesos de nutrimentos críticos”, dijo.
Otra alternativa, agregó la nutrióloga Rocío López, es que las empresas deben pensar en dar opciones al consumidor para que éste decida qué producto elige.
“Se tendrá que dar más impulso a los productos ligeros, donde sé que es el mismo, pero con otro sabor o en otra versión con menos grasas o azúcares”, acotó.
Sin embargo, ambas especialistas reiteraron que la imposición de etiquetas advirtiendo los excesos no es la solución al problema de la epidemia de obesidad y diabetes que se vive en México.
“Hay que educar, enseñar a interpretar las tablas y sellos y no generar miedo. Habrá un bombardeo tremendo donde no se va a saber qué hacer, va a haber miedo y luego se va a ignorar, tenemos que darle a la población las herramientas para que ellos mismos decidan”, expresó López.
El viernes, durante la rueda de prensa nocturna para dar el corte de Covid-19 en México, Ernesto Acevedo Fernández, subsecretario de Industria, Comercio y Competitividad en la Secretaría de Economía Federal, precisó que esta estrategia es sólo para que las personas sepan que están adquiriendo un producto que su contenido calórico, de sodio, grasas o azúcares es elevado y puede ser perjudicial para la salud.
Reconoció que las etiquetas por sí solas no resolverán el problema, ya que la estrategia deberá ir acompañada de otras acciones.
Pero no todo es malo, tanto Torres Vitela como López Berueta, vieron algo bueno en la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 y es que todos los productos que contengan excesos de cafeína o colorantes deberán advertirlo para que se evite el consumo en niños.
Grupo REFORMA publicó que mientras los productos de la industria alimenticia deben imprimir sellos octagonales los productos a granel o los chatarra que se venden en la calle no tienen la obligación de hacerlo, pese a que, en ocasiones, tienen mayor contenido energético que los comerciales.