Es de lamentar el nivel de suicidios a los que se ha llegado a Aguascalientes, sin embargo para reducir ese fenómeno social y de salud, se requiere de la participación de las familias y la sociedad en general, pues resulta que el 80% de los que han tomado la decisión de escapar por la puerta falsa, no solicitaron apoyo ni en las líneas telefónicas ni en las unidades de salud mental.

Así lo manifestó Francisco Pedroza Cabrera, director de Salud Mental del ISSEA, quien expresó que en muchos casos, los que finalmente se decidieron a pedir apoyo de especialistas, antes de acudir con ellos fueron con brujos, espiritistas, a que les leyeran las cartas con la creencia de que alguien les ha hecho algún mal.

Refirió que de acuerdo a una investigación del Instituto Nacional de Psiquiatría, cerca del 80% de las personas, antes de acudir con un psiquiatra o psicólogo, deciden buscar otras alternativas que nada tienen que ver con aliviar las enfermedades mentales.

Si bien se tiene un récord en cuanto a cifras de personas que han decidido acabar con su vida, también se han salvado a otros que oportunamente han reconocido su problema y reciben atención, de ahí que “por cada desafortunado suicidio se han salvado otras 20 vidas, el problema es que no toda la gente asiste a atención, más bien, normaliza su problema mental. Por eso es que quienes estamos alrededor de la gente con esta condición, debemos estar atentos a sus cambios y actitudes”.

Pedroza Cabrera externó que se sigue un programa estatal contra el suicidio que está conformado por siete objetivos, 10 estrategias y 32 acciones, lo cual se está implementando de manera escalonada y por lo pronto, se ha comenzado con la visita a las comunidades para identificar a familiares y amigos de personas que se han quitado la vida, toda vez que entre ellos puede haber otros que quieran imitarlo y es lo que se debe evitar.

“Lo que se debe dejar de manifiesto es que el suicidio no es opción para solucionar los problemas, antes bien, es conveniente que con la ayuda de un especialista se revise desde la infancia la vida de las personas con esas ideas no sanas, porque es probable que haya pasado algún episodio que no logró superar, pero que nunca es tarde para sanarlo”.