Víctor Fuentes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Un tribunal federal confirmó ayer que Elba Esther Gordillo, ex lideresa sindical del magisterio, debe 21.2 millones de pesos al fisco.
Por unanimidad, los magistrados de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJA) resolvieron que es legal el crédito que en octubre de 2021 fue determinado por la Administración de Fiscalización Estratégica.
Se trata, según el Servicio de Administración Tributaria (SAT), de una deuda por ingresos no declarados por Gordillo Morales en los ejercicios de 2008 y 2009.
En esa época, Elba Esther Gordillo era la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y el SAT estableció que recibió depósitos en sus cuentas, así como pagos a tarjetas de crédito, que debió considerar como ingresos acumulables distintos a salarios para fines del pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR).
El magistrado Carlos Chaurand, que presentó la propuesta de sentencia, explicó en la sesión pública que Gordillo no acreditó que esos ingresos fueron gastos de representación del SNTE.
Gordillo, actualmente de 79 años de edad, puede impugnar la sentencia mediante amparo directo ante un tribunal colegiado.
Pero si el amparo es negado, tendrá que pagar la deuda o el SAT podrá ejecutarla sobre cuentas y bienes de la también ex diputada, ex senadora, y ex Secretaria General del PRI.
Cabe recordar que, en enero de 2021, la Sala Superior del Tribunal había anulado, en votaciones divididas, dos créditos fiscales que sumaban 25.5 millones de pesos y que fueron fincados por ingresos no declarados en los ejercicios de 2010 y 2012.
En esos casos, el tribunal consideró que se violó el derecho de defensa adecuada de la ex lideresa, pues estaba privada de su libertad mientras el SAT realizó las auditorías, aunque se dejó abierta la posibilidad de reiniciar dichos procedimientos de revisión.
Para el caso resuelto ayer, ya no fue aplicable el argumento de que Gordillo estaba presa, pues fue absuelta en 2018 de los cargos de lavado de dinero y delincuencia organizada de los que fue acusada en 2013.
Gordillo ha sostenido que sus pagos con tarjeta, muchos de ellos en tiendas de lujo en Estados Unidos, eran gastos de representación como presidenta del SNTE, y en su declaración del ejercicio de 2012 reportó haber recibido ingresos de 373.3 millones de pesos por herencia de su madre, la maestra rural Zoila Morales, mismos que están exentos del pago de ISR.