Armando Fuentes/Agencia Reforma

CDMX.- «Rana sexual». Tal era el anuncio que en la tienda de mascotas tenía una jaula en la cual estaba una rana de tamaño grande. Don Eroso pasó por ahí, y la curiosidad lo hizo entrar al establecimiento. Le preguntó al dueño qué clase de animalejo era aquél. «Ningún animalejo -se atufó el de la tienda-. Es una rana especialmente entrenada para brindar placer sensual. Ni la más hábil cocotte ni la más diestra hetaira son capaces de ofrecer los goces de lubricidad que esta rana dará a quien la compre». Don Eroso, debo decir a fuer de narrador veraz, era concupiscente y lujurioso a pesar de sus años, y pagó sin regatear el alto precio que por el singular batracio pidió el vendedor. Llevó la rana a su casa, y a escondidas de su mujer la introdujo en su recámara. Ahí puso a prueba sus artes. Por razones de moralidad no puedo describirlas; sólo diré que el hombre de la tienda se quedó corto al describir las cualidades de la rana. Hizo conocer a su nuevo dueño deliquios pasionales que ni las cortesanas más famosas de la historia -la Bella Otero, Mata Hari, Lola Montes- proporcionaron a sus ricos y poderosos amadores. Al día siguiente la esposa de don Eroso se asombró al ver que su marido salía en su automóvil con la rana sentada a un lado. Le preguntó, estupefacta: «¿A dónde llevas esa rana?». Contestó el salaz sujeto: «A una escuela de gastronomía. Y si aprende a cocinar ya puedes ir pensando en irte a vivir con tu mamá». (Nota. Al día siguiente, sin que su marido se enterara, la señora se compró en la misma tienda un magnífico rano adiestrado para satisfacer a la más lasciva y libidinosa dama. Bien lo expresa el proverbio campesino: para un coyote una zorra). Alguien ha dicho que el poder embriaga. Yo, que soy menos que alguien, digo que el poder apendeja. Eso de ofrecer energía eléctrica a Belice cuando aquí estamos sufriendo continuos apagones es una pendejada, si no soberana al menos presidencial. Igualmente es una reverenda majadería lo de traer médicos de Cuba, pese a que hay miles de jóvenes doctoras y doctores mexicanos que no encuentran trabajo, o que lo consiguen en condiciones de precariedad. Lo dicho por Claudia Sheinbaum en el tercer debate, eso de hacer que el Tren Maya llegue hasta Centroamérica, es una tontería que llega mucho más allá. Tales acciones y declaraciones recibían antes el nombre de mariguanadas, pero la que otrora fue llamada «yerba maléfica», la humilde mariguana, puede hoy considerarse inocua si se le compara con las sustancias actualmente en uso entre los adictos a los llamados «paraísos artificiales», que siempre terminan siendo infiernos, dicho sea sin ánimo de moralizar. Uno de los más notables atributos que caracterizan a los autócratas es la soberbia. Esa arrogancia los pierde más temprano que tarde. Ahí tienen ustedes los casos de Hitler, Mussolini y Carmelino Patané. Este último es menos conocido que los otros dos, pero igualmente soberbio, pues su bicicleta era la más cara del pueblo. Cuando una vaca lo embistió y dejó el biciclo hecho charamusca la gente lo celebró con regocijo grande, por lo vanidoso del tal Carmelino. No le deseo mal a nadie, pero ojalá a Mussolini y Hitler los cinco diablos principales: Lucifer, Satanás, Belcebú, Asmodeo y Barrabás, los tengan en el infierno cogidos de las orejas o de otras partes que les duelan más. El mayor riesgo que hoy por hoy enfrenta nuestro país es que el gobierno antidemocrático del arrogante López se perpetúe vía su corcholata, igualmente altanera, motivo por el cual no está de más repetir que un voto por Morena es un voto contra México. FIN.

MIRADOR
Por Armando FUENTES AGUIRRE.

Me habría gustado conocer a fray Pedro Fabo del Corazón de María, fraile colombiano perteneciente a la orden de los agustinos. A principios del pasado siglo hizo imprimir en Barcelona un libro que le llevó mucho tiempo redactar, en el cual recogió las numerosas notas que al paso de los años fue tomando acerca del habla popular en la región oriente de Colombia.
La obra, amena a más de interesante, tiene en sus páginas una linda copla. Para que una copla sea verdadera copla debe surgir del pueblo. Eso lo dijo Manuel Machado. Ésta que registró fray Pedro tiene todo el sabor de lo auténtico. Dice así:
Empréstame tus ojitos
para completar dos pares,
que con los míos no puedo
llorar tantas soledades.

Me habría gustado conocer a fray Pedro Fabo del Corazón de María. Sabía de coplas.
Y algo me dice que sabía también de soledades.
¡Hasta mañana!…
OJO: Favor de poner en cursivas los versos de la copla, y separados tal como están en el original. Gracias.

MANGANITAS
Por AFA.

«Intelectuales y académicos apoyan a Xóchitl Gálvez».
Con alegría singular
saludo su manifiesto.
Y puedo decirles esto:
ellos sí saben pensar.