Armando Fuentes/Agencia Reforma

CDMX.- El marido le reprochó a su esposa: «Nunca me dices nada cuando quedas satisfecha sexualmente». Ella se justificó: «Es que cuando quedo satisfecha sexualmente, tú no estás ahí». Los recién casados llegaron a registrarse en el hotel donde pasarían su noche de bodas. Preguntó el novio: «¿Cuánto cuesta el cuarto?». El encargado de la recepción se lo informó. Preguntó tímidamente la novia: «¿Y cuánto cuestan los primeros tres?». El pintor le comentó a su hermosa modelo: «Esta sesión me dejó agotado». Dijo ella: «A mí también». Sugirió el artista: «Mañana nos dedicaremos tú a posar y yo a pintar». (Un tipo le confió, apesadumbrado, a su mejor amigo: «Sorprendí a mi esposa desnudándose ante un pintor». El amigo quiso confortarlo: «Iría a posar para él». Aclaró el lacerado: «Era un pintor de coches»). Hay en México varias especies en vías de extinción: el perrito de las praderas; el jaguar; el ajolote, la tortuga caguama, la vaquita marina, el lobo mexicano, la democracia. Bajo el régimen de López Obrador la democracia ha estado bajo asedio. Me temo que si Claudia Sheinbaum llega al poder, la democracia no tardará en estar bajo tierra. La democracia es uno de los más importantes frutos de la libertad. Ésta, en efecto, consiste básicamente en la posibilidad de elegir, ya sea entre dos candidatos o entre dos marcas de jabón. Estoy sinceramente convencido de que la señora Sheinbaum es enemiga de la democracia liberal, esa que a costa de los esfuerzos y sacrificios de muchos hemos logrado conquistar en México, y buscaría acotarla por todos los medios a su alcance. Lo suyo es el estatismo, vale decir la prevalencia del Estado por encima de los derechos de los ciudadanos. A fin de imponer sus ideas, procuraría hacer reformas a la Constitución. Por eso votar en contra de Morena será votar en favor de México, para que el segundo piso que la candidata del Gobierno pretende poner a la 4T no aplaste el ejercicio democrático y ponga en riesgo grave las libertades de que aún gozamos los mexicanos. Comparado con ese peligro, que a mi juicio es inminente, el tropiezo de Xóchitl Gálvez en el debate es una pura y simple anécdota. Hemos de ver lo que está en juego en la elección del 2 de junio. Y lo que se juega es la supervivencia de la democracia y de la libertad, pilares fundamentales, junto con la justicia, de la vida social y política de México. No nos dejemos deslumbrar por aparentes habilidades personales. Para advertir acerca de un peligro escondido, los latinos usaban una ominosa locución. Decían: Latet anguis in herba. Bajo la hierba se oculta la serpiente. Tras las habilidades de la candidata de AMLO está una ideología de izquierda radical a la manera de la de los años sesenta del pasado siglo, cuyos extremos llevarían a nuestro país a la pérdida de instituciones básicas sin las cuales una nación no puede tener una existencia sana. Aferrémonos tercamente, tenazmente, firmemente a nuestra democracia, a nuestra libertad. No olvidemos: Latet anguis in herba. Lord Feebledick entró en su alcoba acompañado por su mayordomo James. Sucedió que en ese momento lady Loosebloomers estaba yogando con sir Mortimer Highrump, el propietario de la finca vecina. Lord Feebledick portaba la escopeta calibre 12, de fabricación belga, con la cual había asistido esa mañana a la cacería del faisán. La levantó, y sin apuntar le disparó en las nalgas al impudente follador, que escapó a todo correr en cueros vivos profiriendo lastimeros ululatos y sosteniéndose con ambas manos los doloridos hemisferios glúteos. «Excelente tiro, milord -felicitó James a su patrón-. Y eso que la pieza se estaba moviendo bastante». FIN.

MIRADOR
Por Armando FUENTES AGUIRRE.
Jean Cusets, ateo siempre con excepción de la vez que oyó «Nearer my God to Thee» en la voz de John McCormack, dio un nuevo sorbo a su martini y declaró:
-Los mártires son admirables. Ponen su fe por encima de su vida; su religión sobre su instinto de conservación. Pero, la verdad sea dicha, su martirio no demuestra nada aparte de su sacrificio. Todas las religiones son ricas en mártires, es decir en muertes. Un mártir muere por esta confesión: otro por la contraria.
Siguió diciendo Jean Cusset:
-El valor supremo es la vida. Si nos fue dada la debemos preservar. En ella no hay equivocación. Todo lo demás es duda.
Así dijo Jean Cusset. Y dio el último trago a su martini, con dos aceitunas, como siempre.
¡Hasta mañana!…

MANGANITAS
Por AFA.
«AMLO reconoce que el Tren Maya dañó un cenote».
Eso me parece bien,
mas tengo una duda ya:
¿qué no reconocerá
el daño a los otros cien?