El índice de pobreza en los niveles media y extrema, deja claro que las políticas sociales que se han implementado desde la Federación principalmente, han tenido un efecto poco sólido y esto se ha reflejado en la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares (ENIGH), presentada por el INEGI y los más recientes datos del Coneval, que dejan ver el incremento desmedido en las carencias sociales.

Así lo consideró el catedrático e investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Octavio Maza Díaz Cortés, quién refirió que si bien, producto de la pandemia se ha tenido una reducción de personas trabajando y con ingreso fijo, también es real que una cantidad considerable se encuentra en peores condiciones a las que ya tenían, por eso la reducción de su gasto.

Es de llamar la atención, insistió, que la política de ayudas sociales no ha dado el resultado que se esperaba, por el contrario, el resultado ha saltado a la vista pues los ricos han crecido su fortuna y los pobres se han empobrecido más y es que los principales apoyos van dirigidos como dádiva como son los adultos mayores, jóvenes construyendo el futuro, por citar ejemplos, y pocos son para la productividad y generación de ingreso.

Hay estudios que dejan ver que en la actualidad hay más apoyos al decil 10 de la población, es decir, a los que más ganan, inclusive se tiene el dato que éstos en 2020 llegaron a ganar 456% más; en tanto que para quienes se encuentran en el decil 1, que son los que tienen menor ingreso económico es donde se enciende la luz roja, pues si bien su ingreso creció, sólo fue en un 16%, ante lo que queda la cuestión sobre si se estará aplicando el apoyo a los grupos que más lo requieren.

Un dato que preocupa, refirió, es que la misma ENIGH muestra que el monto que recibía la población por concepto de apoyo social en 2016, era más alto que el recibido en 2020, “justo cuando era más urgente la ayuda, cuando las personas saben que se está viviendo la realidad económica y social”.

Es tiempo, dijo, de ver de manera crítica cómo están siendo repartidos los apoyos sociales, pues la desigualdad socioeconómica ha quedado más marcada y esto no sale a relucir sólo en la ENIGH, sino también la estimación del Coneval deja clara la situación, que está marcado el empobrecimiento general de la sociedad.

El catedrático Octavio Maza recalcó que cierto es también que la crisis se ha detonado todavía más a raíz de la pandemia, lo que es una condición estructural que se vive en México y el mundo, pero es precisamente uno de los factores que deben ser tomados en consideración para que se dé atención a las personas que viven en esquemas de la formalidad, informalidad y los jóvenes que se están incorporando al mercado de trabajo, que han sido los más afectados por el tipo de políticas públicas sociales, dejando ver que la brecha entre ricos y pobres se sigue ampliando.