Martha Martínez y Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En lo que constituye el golpe legislativo más fuerte al Presidente Andrés Manuel López Obrador y a la mayoría del bloque oficial, la Oposición frenó la reforma eléctrica que pretendía fortalecer el monopolio de la CFE.
Sin merma y en una demostración de unidad, los diputados del PAN, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano reunieron sus 223 votos para impedir que la iniciativa presidencial tuviera mayoría calificada y frenaron la reforma en materia eléctrica.
El bloque de Morena, Partido Verde y PT logró 275 votos, y le faltaron más de 50 votos para una mayoría calificada.
Sobre la medianoche votaron 498 diputados presentes en la sesión.
La iniciativa, conocida como Ley Bartlett, se convirtió en la primera reforma constitucional rechazada a un Presidente.
La reforma pretendía fortalecer el monopolio de la CFE, ratificaba la cancelación de contratos y limitaba la participación de la iniciativa privada en el sector eléctrico.
El dictamen que Morena calificó como la votación más importante de esta Legislatura, fue rechazado en medio de una fuerte confrontación, en donde salieron a relucir calificativos como corruptos, traidores, vende patrias y narcos.
La alianza Va por México sumó a la bancada de MC en contra de la reforma, la misma que por la mañana incorporó a sus filas al diputado Andrés Pintos, quien renunció al grupo parlamentario del PVEM.
«Venimos a propinarles una derrota. La primera de tres, si continúan entregando iniciativas que reformen la Constitución para beneficio de los poderosos y no del pueblo», dijo el dirigente nacional del tricolor, Alejandro Moreno, en alusión a las tres reformas constitucionales prioritarias anunciadas por el jefe del Ejecutivo federal.
En respuesta, el coordinador de Morena, Ignacio Mier se lanzó en contra del líder tricolor, a quien acusó de defender «sus moches».
El priista Ildefonso Guajardo reiteró que contrario a lo que la mayoría afirma, la reforma sí implicaría violaciones al T-MEC y el País habría pagado las consecuencias.
Entre ellas, dijo, se encuentran los arbitrajes internacionales que podrían costarle a México más de 36 mil millones de dólares, así como los paneles de inversionistas, como al que México recurrió contra EU en el tema del transporte y que le podrían dar al Estado afectado el derecho a imponer aranceles a las exportaciones nacionales.
Mientras eso ocurría en el Congreso, AMLO escribió en sus cuentas de redes sociales: «Pase lo que pase ya estamos blindados contra la traición».
Casi al mismo tiempo, en San Lázaro circulaba la iniciativa de reforma a la Ley Minera en la que se propone garantizar para el Estado la explotación del litio.

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