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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Al estilo de un juego de supervivencia coreano, médicos residentes soportan humillaciones y agresiones físicas en violentas novatadas en el Hospital Regional del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), en Tlalnepantla.
Los residentes de ortopedia que ventilaron el abuso ingresaron en marzo de 2020 a ese hospital que fue habilitado como centro Covid-19.
Una de las novatadas es conocida como El Chocorrol y consiste en soportar patadas tirados en el piso por varios minutos envueltos en una cobija o una colcha.
Los golpes son propinados a los residentes nuevos o principiantes (R1 y R2) por los de más altos grados (R3, R4 y R5), quienes forman una rueda o ruleta alrededor de la víctima.
«¡Es un chocorrol!, ¿de qué sabor? Ya la aplastaste. Está maguyado, pero ¿quién es? Creo que ya no respira», se escucha en videos en poder de REFORMA en los que se observa a una residente tras ser aventada y envuelta en una colchoneta para ser atacada por al menos cuatro de sus compañeros.
Los gritos de la joven agredida se intensifican cuando uno de los atacantes usa una sudadera para formar una especie de cuerda, sujetarle cuello y jalarlo hacia arriba.
«Ya le dejaron los ojos como mapache», «Está llorando», dicen entre risas.