Alejandro Albarran Garcia
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-Glen Paul Davis, un conductor de autobús escolar de Minnesota, quien murió el pasado sábado a los 88 años, fue despedido de una manera especial.

Hace 20 años, Davis hizo un chiste sobre que le gustaría ser enterrado en un ataúd de autobús escolar. Su amigo y dueño de una funeraria, Jim Hindt, le cumplió el deseo.

En Grand Meadow, una comunidad con poco más de mil habitantes, Davis llevo a estudiantes desde sus hogares a las escuelas por 55 años.

Davis se hizo conductor escolar en 1949. Llevo a múltiples generaciones en la ciudad. Los pequeños le decían cariñosamente “Glennie”.

Presumía de no haber tenido accidentes durante todos los años que condujo.

“Condujo orgullosamente a estudiantes a la escuela durante 55 años, desde 1949 a 2005, sin tener accidentes”, se lee en su obituario.