Ni la vuelta de Cam Newton a los controles de la ofensiva de los Patriots logró que el equipo consiguiera una victoria este fin de semana ante uno de los equipos más irregulares de la Conferencia Americana. En un partido lleno de intercambios de balón New England no pudo cerrar una voltereta que los había alzado anímicamente de cara a lo que falta de la temporada.
Denver logró ponerse al frente en la primera serie del partido gracias a Drew Lock que tras varias semanas fuera por lesión regresó con un pase profundo que puso a su equipo a tiro de gol de campo, mismo que consiguieron. Newton fue interceptado y llegaron tres puntos más para Denver que minutos más tarde aumentarían a 9 la diferencia con su ataque avanzando por tierra, pero no concretando en la zona roja. Ambos equipos conseguirían un gol de campo más cerrando la primera mitad 12-3 para los Broncos.
Los ajustes no cambiaron mucho la inercia del partido y Denver falló otra vez en zona roja haciendo que Brandon McManus sumará su quinto gol de campo del partido. New England nuevamente entregó el ovoide con un balón suelto lo que le permitió a Denver poner otros tres a la cuenta extendiendo su ventaja a quince puntos. Tras ser interceptado por segunda ocasión, Newton aprovechó que su defensiva apareció robando un pase de Lock y con par de escapadas por tierra logró anotar y aunque falló su conversión de dos puntos se acercaba en el marcador.
Con otro gol de campo faltando poco más de tres minutos New England se acercó en la pizarra y la defensiva de los Patriots interceptó otra vez a Lock, por lo que Newton tuvo una última chance de ganar el partido. New England logró instalarse en zona roja fallando en cuarta oportunidad su intento de remontar cayendo 12-18 ante unos Broncos que a base de goles de campo sacaron la victoria. Con sólo 157 yardas y dos intercepciones Cam Newton sigue sin convencer con los Pats que tienen marca de 2-3 y por primera vez en 18 años se encuentran con menos de .500 en su récord.