La rescatista Verónica Proa Carlos cuida y resguarda a 103 perros de toda edad, clase y condición; quince de ellos tienen alguna discapacidad, y otros han sido violentados, quemados, abandonados y dejados en situación de calle. Su labor hace evidente que urge una cultura del respeto y responsabilidad por la sociedad hacia las mascotas.

Proa Carlos explicó que el mantenimiento de estos animales lo logra mediante su trabajo, así como con el respaldo y apoyo de ciudadanos que donan ropa, zapatos, maquillajes para uso humano para que puedan ser vendidos y de ahí sacar para el alimento de las mascotas.

Explicó que 43 de ellos los tiene en su casa, otros 30 se encuentran en un espacio en Jesús María y el resto en otro ubicado Villas de Nuestra Señora de la Asunción. Todos estos canes son sometidos a un proceso de esterilización y de rehabilitación para que en un momento puedan ser adoptados por familias responsables.

Aseveró que el abandono de perros en Aguascalientes es una realidad y cada día se reciben al menos diez reportes de animales maltratados, es decir canes dejados en las azoteas sin agua ni alimentos, mientras que otra gente los echa a la calle, los golpean y los encierran.

“Es fácil identificar los daños que trae un perro que fue violentado, algunos le tienen miedo a todo, se esconden, tiemblan, otros se hacen agresivos, y de acuerdo a las necesidades se atiende de manera personalizada a cada perrito para regresarle la confianza y la tranquilidad, es decir, hay que curarles el cuerpo y el alma”, expresó la rescatista Verónica proa.

Dijo que adoptar a un perrito implica obligaciones, pero también brindan todo el cariño y amor, así como protección, son una oportunidad para atender la depresión y las enfermedades. No existen razones para maltratarlos, sólo deberían recibir agua, alimento, una camita para dormir y un verdadero hogar, concluyó.