Para el ciclo escolar 2020-2021, el Programa de Apoyo a la Gestión Escolar (Proage) mantiene su presupuesto superior a 50 millones de pesos con una aportación de 200 pesos por estudiante de nivel público básica, y se entregarán una vez que los Consejos de Participación Escolar definan a sus integrantes por vía presencial o remota, según las condiciones futuras.

Raúl Silva Perezchica, director del IEA, señaló que las reglas de operación se analizan para que los recursos se apliquen prioritariamente para atender las necesidades sanitarias derivadas por el COVID-19, “no se quiere obligar a hacerlo, pero sí inducir a las escuelas para que los 200 pesos por estudiante se canalicen a salvaguardar la salud dentro de las escuelas”.

Indicó que el Departamento de Participación Social del Instituto de Educación revisa las reglas de operación que estarán manteniéndose o adecuándose para atender las necesidades generadas a causa de la contingencia sanitaria por el coronavirus y de esta manera tener protegidas a las escuelas de nivel básico del estado de Aguascalientes.

Estos recursos del Proage podrían estarse canalizando para la compra de materiales sanitarios, para temas de capacitación, instalación de bebederos especiales, no los tradicionales, así como una diversidad de asuntos prioritarios que deben ser analizados, considerados y modificados para proteger la salud de los niños de preescolar, primaria y secundaria.

Detalló que los Consejos de Participación definirán a dónde se canalizarán los recursos de acuerdo a las reglas de operación que se emitirán en unas semanas adelante.

Respecto a los bebederos en las escuelas, dijo que este sistema se encuentra cerrado a utilizar desde marzo pasado al ser un posible foco de infección, y por esa razón ahora debe trabajarse para acceder a un sistema diferente para que sea seguro cada vez que un estudiante consume agua, ya no funciona el bebedero tradicional.

“Es importante que los ingenieros y el personal de salud estén trabajando y diseñando una nueva forma de beber agua en las escuelas con absoluta confiabilidad y seguridad para la comunidad estudiantil. Lo mismo sucede con los lavamanos, los dispositivos de jabón para que sean seguros cada vez que un estudiante accede a estos, aparte de que se logren ahorro de los recursos agua y jabón”, indicó finalmente.