En quince días máximo arrancará la cosecha de durazno en el estado, que cuenta con una superficie de 300 hectáreas cultivadas, por lo que los productores se preparan con un manejo distinto de su personal, acorde a las recomendaciones sanitarias para emprender esta etapa que no puede ser postergada ni detenida.

Así lo informó el gerente del Comité Sistema Producto de esta fruta, Pablo Arturo Alemán Hernández, quien señaló que los árboles no saben de pandemias y ellos siguen avanzando en su ciclo normal de producción, el cual se ha comportado adecuadamente, si bien se requirió de más lluvia para abatir algunas plagas.

Indicó que el número de personal se ha ido incrementando y capacitando para enfrentar las siguientes semanas en que habrá trabajo de cosecha en los municipios de Asientos, Calvillo y Aguascalientes, lo cual deberá ejecutarse con apego estricto a las órdenes de las autoridades sanitarias en las áreas de producción.

En entrevista con El Heraldo, el gerente del Comité Sistema Producto de Durazno precisó que en este ciclo de cultivo se calcula que se habrán generado alrededor de 50 mil jornales, donde cada huerta tiene sus propias condiciones y número de empleados, de acuerdo a su superficie de cultivo y de las variedades de la fruta que manejan.

Pablo Arturo Alemán Hernández señaló que en este momento 300 hectáreas se encuentran en producción de la fruta durazno y otras 100 hectáreas están en formación de árboles para que posteriormente comiencen a generar la deliciosa fruta, y toda esta superficie requiere de la atención de los productores y de su personal de acuerdo a la necesidad de cada producto.

Finalmente, mencionó que el cercano arranque de cosecha empezará con las variedades más tempranas de la fruta, y se empezara con poca cantidad de fruto, lo cual irá aumentado los volúmenes conforme transcurra el tiempo y la maduración de la fruta.