Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Capacitadores electorales han enfrentado inundaciones, deslaves y caminos peligrosos, han viajado en lancha, avioneta, cuatrimotos, burro o descendido en sogas, han sorteado amenazas del crimen y hasta enfermado de Covid para preparar a los ciudadanos que como funcionarios de casilla contarán millones de votos en todo el País el próximo 6 de junio.
Entre las condiciones más complejas que el personal del INE ha enfrentado para capacitar a 1.4 millones de ciudadanos está llegar a comunidades enclavadas en la sierra, muchas de ellas controladas por el crimen organizado, como en Sinaloa y Durango.
En los últimos meses, 41 mil 88 capacitadores y 6 mil supervisores visitaron a más de 2 millones de ciudadanos.