César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El Instituto Nacional de Migración (INM) y la Guardia Nacional (GN) cumplieron una semana con operativos para evitar que migrantes, organizados hasta en cuatro caravanas, salieran de Chiapas rumbo al norte del País.
Desde el sábado 28 de agosto, cuando partió de Tapachula el primer contingente, hasta ayer, cuando fue disuelta la cuarta caravana, los operativos se han caracterizado por la violencia contra migrantes cansados y en compañía de menores de edad.
La opacidad también ha marcado a los operativos de la última semana, pues no se tiene certeza de qué procedimiento enfrentan los migrantes detenidos, muchos de ellos con solicitudes de refugio vigentes.
Ayer, las acciones de contención en Huixtla se prolongaron por más de ocho horas, desde las 5:00, cuando aún dormían cientos de mujeres y niños bajo el domo de usos múltiples de la localidad, hasta las 13:00 horas, momento en que los agentes migratorios y de la Guardia Nacional realizaban rondines y detenciones en el monto, en vías del tren y hasta dentro de casas donde los extranjeros se habían refugiado.
El Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano documentó que los detenidos en Huixtla fueron expulsados de manera inmediata y sin procedimientos hacia Tecún Umán, Guatemala.
Brenda Ochoa, directora del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, explicó que las caravanas son formadas por personas que podrían ser consideradas como desplazadas forzadamente, pues no han sido atendidas por el INM.
“La oficina de regulación migratoria en Tapachula siempre ha sido un caos, la oficina de la Comar es insuficiente, por ejemplo, el sistema de citas está ya para febrero del próximo año”, comentó.
La primera caravana salió de Tapachula el 28 de agosto y fue disuelta en Mapastepec el 31; en ese mismo municipio se implementó un operativo para retener el 1 de septiembre a integrantes de la segunda caravana.
El mismo miércoles, 1 de septiembre, se formó la tercera caminata, que fue frenada al día siguiente en Escuintla.
Pese a los operativos, la cuarta caravana salió de Tapachula el sábado y pernoctó en Huixtla.
Para Ana Saiz, directora de Sin Fronteras, los operativos no serán suficientes si no se atiendan las necesidades de las personas.
“La gente que viene huyendo para salvar su vida está decidida a todo, estos operativos lo único que van a hacer es obligar a la gente a que se esconda, que busque vías más peligrosas, pero no va a desincentivarlos”, dijo.
Recordó que las caravanas no vienen de Honduras, sin que se formaron por gente que lleva meses esperando en Chiapas.
“No les va a funcionar ni los golpes, es una medida que no funciona”, auguró.
“Lo que se necesita es que se les atienda, que se cumpla la ley, y que el Instituto Nacional de Migración esté vigilado, por la CNDH, por organismos internacionales, por Conapred, que ya no actúe con abuso de poder”.