Érika Hernández y Rolando Chacón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO y SALTILLO.- Las diferencias entre grupos y la imposición de candidatos jugaron en contra de Morena en las elecciones de Hidalgo y Coahuila, reconocieron integrantes de ese partido.
Aunque Morena peleaba con el PRI el triunfo en Pachuca, con una diferencia de apenas 373 votos en favor del tricolor, para dirigentes los resultados no fueron los esperados.
“Las elecciones en Coahuila e Hidalgo constituyeron un serio revés. Demuestran que necesitamos un partido sólido y organizado. Urge la reorganización de Morena”, reconoció Porfirio Muñoz Ledo, aspirante a la dirigencia nacional.
En Coahuila, líderes estatales acusaron que la dirigencia de Morena jugó contra el partido y a favor del PRI.
“Es más duro perder cuando te traicionan desde tu partido. La doctora Miroslava Sánchez y su hermana Hortensia ayudaron al adversario. Se le dijo a Alfonso Ramírez Cuéllar y no hizo caso, no sé si por ignorancia o complicidad”, acusó el senador Armando Guadiana.
El dirigente de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, consideró que las pugnas internas estuvieron muy “localizadas” y atribuyó los resultados a la compra del voto del PRI y a la operación de los gobiernos estatales de Coahuila e Hidalgo.