La presidenta del Colegio de Médicos Cirujanos, Issadora Marmolejo Hernández, subrayó la importancia de tomar medidas preventivas y de actuar rápidamente ante los síntomas del golpe de calor para evitar complicaciones graves. Su mensaje es claro: la conciencia y la acción temprana son cruciales para proteger la salud en climas cálidos.
La especialista explicó que el golpe de calor es una condición seria que deriva del aumento de la temperatura corporal, provocada principalmente por la exposición prolongada a altas temperaturas, humedad o esfuerzo físico intenso en climas cálidos. Antes de llegar a esta etapa crítica, es común experimentar agotamiento por calor, una fase previa que debe identificarse y atenderse rápidamente para prevenir complicaciones graves.
Mencionó que entre los síntomas del agotamiento por calor se incluyen la sudoración excesiva, piel irritada en bebés, palidez, sed, calambres, debilidad, dolor de estómago, náuseas, vómitos, irritabilidad y mareos.
Además, señaló que el golpe de calor, una condición aún más peligrosa, se caracteriza por temperaturas corporales elevadas, piel enrojecida y caliente, ausencia de sudoración, respiración acelerada, confusión mental y pérdida del conocimiento. Estos síntomas pueden llevar a complicaciones graves, como convulsiones, si no se tratan adecuadamente.
Destacó que ciertos grupos son especialmente vulnerables al golpe de calor, incluidos los niños menores de cinco años, personas con enfermedades crónicas, obesidad o desnutrición, y quienes se exponen al sol sin protección adecuada.
En cuanto a la prevención, la experta recomienda hidratarse adecuadamente, evitar bebidas con cafeína o alcohol, consumir alimentos ligeros, evitar esfuerzos físicos durante las horas más calurosas del día, vestir ropa holgada y utilizar protección solar. Además, aconseja mantenerse en lugares frescos y ventilados, jugar a la sombra y evitar la exposición directa al sol.
Para tratar el golpe de calor, Marmolejo Hernández sugiere mover a la persona a un lugar fresco, hidratarla, aplicar compresas frías y, en casos graves, buscar atención médica de urgencia.