Cuidar fieras no es cualquier cosa

La médico veterinario Zulma Soto es la encargada del refugio de fauna silvestre y del aviario del Parque Rodolfo Landeros Gallegos. Una de sus encomiendas principales es estar al pendiente de la salud y alimentación de los felinos que ahí viven. Explicó que para garantizar las mejores condiciones posibles, a estos animales se les suministran vitaminas, se lleva un calendario de medicina preventiva para la aplicación de vacunas y se les desparasita dos veces al año.

Zulma Soto detalló que actualmente, el refugio se encuentra a su máxima capacidad y está integrado por una familia de diez felinos, entre los cuales se encuentran tigres, gatos monteses, jaguares y pumas, la mayoría de ellos han sido recuperados y han llegado con lesiones. Con la intención de evitar estereotipias –movimientos repetitivos–, que dañan el sistema nervioso de los animales enjaulados de por vida, se realizan en promedio tres veces al mes modificaciones ambientales de las jaulas, es decir, se combinan elementos interiores como los troncos. Del mismo modo, la comida se les deposita en cajas para que los animales mantengan despiertos sus instinto de búsqueda o hasta en las alturas, además se les colocan heces de otros ejemplares para que sigan desarrollando su sentido del olfato.

“Estar en esa área implica un gran reto, el tener que saber cómo interpretar los diagnósticos de los animales, si se ven tristes saber por qué. Hay mucha diferencia al momento de trabajar con animales de fauna silvestre, siempre digo no se debe olvidar que tarde o temprano pueden llegar a sacar su instinto salvaje, no nos podemos confiar”, precisó.

Finalmente, la especialista detalló que dependiendo de su evolución de salud, las especies salvajes son dejadas en libertad. Tan sólo durante el año pasado seis ejemplares fueron liberados. Zulma Soto confesó que el trabajar con felinos se ha convertido en una experiencia especial, hasta lograr encariñarse de algunos de ellos.