El ISSEA alertó sobre los riesgos sanitarios que representan los cubrebocas desechables y otros materiales de protección utilizados especialmente por enfermos de coronavirus (COVID-19) e hizo un llamado a la población para que lleven a cabo un correcto manejo de estos desechos.
Cuando las mascarillas de protección son arrojadas a la basura sin ser confinadas de la manera correcta, éstas representan un riesgo de infección.
Especialmente los residuos procedentes de hogares donde viven pacientes positivos, aislados o en cuarentena, se consideran peligrosos para la salud pública, por lo que es necesario separarlos en una bolsa exclusiva y manejarlos aparte del resto de basura doméstica.
Además, los pañuelos desechables y guantes, antes de tirarlos a la basura deben ser desinfectados con una solución clorada al 7%.
Los cubrebocas deben ser inutilizados, es decir, que antes de tirarlos a la basura, de preferencia deben ser cortados con unas tijeras para garantizar que no volverán a ser usados.
El director de Regulación Sanitaria, Octavio Jiménez Macías, destacó que esta basura no puede ser mezclada con otro tipo de residuos, como desechos orgánicos, envases, papel, vidrio u otros, así como tampoco debe ser abandonada en la vía pública.