Como parte de las acciones de control sanitario, se verifica que el gel desinfectante a base de alcohol, no contenga metanol; se realiza la toma de muestra de diferentes marcas para identificar sus ingredientes, y este seguimiento se hace a nivel nacional.

El titular de Regulación Sanitaria del ISSEA Octavio Jiménez Macías, destacó que el Metanol representa un riesgo para la salud de la población.

Recomendó adquirir sólo productos etiquetados en negocios formales; evitar comprarlos en tianguis y demás lugares informales.

Quienes actualmente usen algún producto y que observen reacciones inesperadas, deberán suspender su uso y ponerse en contacto con un profesional de la salud.

Si algún producto le causó alguna reacción, debe denunciarse en la siguiente liga electrónica: https://www.gob.mx/cofepris/acciones-y-programas/denuncias-sanitarias. También al teléfono 449 6884162.

El funcionario explicó que los principales efectos son los siguientes: cuando se inhala se irritan las mucosas nasales y oculares; produce asfixia, vértigo, tos, dolor de cabeza, náuseas, vómito, trastornos oculares, convulsiones e inconsciencia. Cuando se ingiere, genera disturbios visuales, dolor abdominal, diarrea, vómito, inconciencia; y en casos graves, coma, paro respiratorio, ceguera, convulsiones y muerte.

Se continúa con las acciones de vigilancia para evitar que los productos, empresas o establecimientos incumplan con la legislación sanitaria vigente.

Precisó que el alcohol etílico es el que debe usarse para la fabricación de bebidas alcohólicas, cosméticos, dispositivos médicos (gel antibacterial y alcohol etílico desnaturalizado) y como desinfectante.

En tanto, el alcohol metílico (metanol) es usado como solvente, combustible, plastificante y en la producción de pinturas, barnices, cementos, tintas, plásticos, colorantes, entre otros.