Como engañoso, populista y demagógico resulta ser el programa de Crédito a la Palabra para las Trabajadoras del Hogar con préstamos por 25 mil pesos, así lo estableció la presidenta de la Asociación Mujeres Jefas de Familia, Gwendolyne Negrete Sánchez quien consideró que está elaborado para que nadie se beneficie.
La activista social consideró que es muy complicado que las empleadas domésticas puedan acceder a dicho programa, cuya condición es que estén dadas de alta en el Seguro Social para poder hacer dicho trámite, toda vez que en todo el país cuando mucho un 20% de ellas están aseguradas, siendo el Estado de México la entidad con más registros, con alrededor de 1,200. Mientras que hay otros estados que no figuran, incluyendo Aguascalientes. “No hubo quién las diera de alta al IMSS y el Gobierno bien lo sabe y por eso lanza este apoyo para que le toque a nadie y para que nadie se beneficie de eso”.
Asimismo, recalcó que dicho apoyo de 25 mil pesos es un préstamo que las empleadas domésticas tienen que pagar y para muchas va a ser complicado poder cubrirlo ante la actual contingencia, al no tener un ingreso seguro y por la situación de que a una mayoría las descansaron con el riesgo de que las den de baja del Seguro Social, por lo que viene a ser complicado el pagar un préstamo de esta manera.
Estableció que para poder reactivar una economía como la de México ante la crisis por la pandemia, se va a requerir que todos entren a trabajar, incluidas las mujeres, quienes van a necesitar muchas de ellas, de servicios de guardería que el propio Gobierno Federal quitó y al estar varias desempleadas, necesitan buscar, pero con niños pequeños, donde le ayudaba la mamá o la abuela; “cómo se van a organizar las madres jefas de familia para esta ‘nueva normalidad’ como le llama el Gobierno”.
En tal sentido, dijo que, si la autoridad federal realmente quisiera apoyar, debiera reactivar el Seguro de Vida para Jefas de Familia que canceló, donde había un padrón de cerca de 5 millones de mujeres para beneficiar a aquellas que pudieran resultar contagiadas por COVID-19 y sus hijos no queden en el desamparo.