El Obispo José María de la Torre Martín, destacó que debe ser permanente la lucha por los derechos de la familia, y consideró que hay poca seriedad en la iniciativa que presentó la diputada Natzielly Rodríguez, sobre Unión Civil de Convivencia; incluso, señaló que resulta absurdo que se establezcan plazos perentorios, para que las parejas vivan en unión.
Por el contrario, deben fomentarse las relaciones estables, la fidelidad y no los contratos temporales; advirtió que si no apuntalamos a la familia, ni defendemos a esta institución como tal, será mayor la crisis social; “cualquier cosa que dañe a la familia, tendrá repercusiones sociales”, reiteró.
JUVENTUD. Y sobre el mensaje del Papa Francisco, en la clausura de la Jornada Mundial de la Juventud, con sede en Panamá, destacó que los jóvenes no son el futuro, sino el ahora; “vivimos en una sociedad que les está adormeciendo, y son los jóvenes los que deben activarla”. Lamentó que muchos piensan que su vida es una promesa tan solo para el futuro, cuando deben desarrollar su potencial en el presente.
Asimismo, cuestionó el intento de nuestras sociedades de tranquilizar y adormecer a los jóvenes para que no hagan ruido, para que no se pregunten o se cuestionen, ni cuestionen. “Todos tenemos que esforzarnos en propiciar canales y espacios en los cuales involucrarse en soñar y trabajar el mañana ya desde hoy, pero no aisladamente, sino juntos, creando un espacio en común”, aseveró.
Finalmente, exhortó a los adultos a ser ejemplo de los jóvenes, sobre todo en el servicio público para desalentar la corrupción y para que quienes se desarrollen en este ámbito, estén consientes de la responsabilidad de servir a la gente, y no servirse de ella. “No hay que perder la esperanza de un mundo mejor y de que haya mayor compromiso de los jóvenes”.