Adrián Basilio
Agencia Reforma

CDMX.- Con el reinicio de clases escolares en la mayoría de los hogares del país, los papás deportistas deberán practicar la aritmética… contando hasta diez.
Esto para respirar profundo ante situaciones de estrés que se prevé vayan a ocurrir en el presente ciclo escolar con el confinamiento por la pandemia del COVID-19.
Sin embargo, la redefinición de horarios de cada una de las actividades de los deportistas que tienen hijos en edad escolar ahora que las clases reinician será determinante para atenderlos sin descuidar los objetivos deportivos, advirtió el psicólogo del deporte Carlos Vázquez.
“Si como papá deportista cumple un horario de entrenamiento y algunos lo compaginan con lo laboral y la familia, pues al aumentar ahora las actividades escolares, donde los papás jugarán un papel importante y activo, es evidente que la carga de estrés aumente”, expresó Vázquez.
“Deben establecer muy bien sus horarios, respetarlos, organizarse muy bien y así podrán darse calma”.
El especialista de la UNAM explicó que la buena noticia para las mamás y papás deportistas es que en su profesión están muy claros los objetivos.
“En la medida que uno se desconcentra de su actividad primordial va restando efectividad en algo, pero en este caso, los deportistas han sabido resolver las situaciones porque es muy claro su objetivo, entonces es difícil que afecten su rendimiento.
“Si tienen que entrenar a las cuatro o cinco de la mañana (para atender actividades con sus hijos) lo van a hacer porque tienen como su eje de vida al deporte, viven de él”, aseveró.