Del uso correcto de un cubrebocas entre la población va a depender evitar ser contagiados de COVID-19, destacó el ex presidente del Colegio de Medicina Interna de Aguascalientes e infectólogo, Francisco Márquez.
Comentó que el cubrebocas es un recurso que limita la diseminación de las gotas de saliva donde pueden ir los virus respiratorios y transmitirse a otras personas. Apuntó que en la evolución de la pandemia, el cubrebocas se ha vuelto un artículo de consumo indispensable y a pesar de ello, no necesariamente debe ser caro, ya que algunos pueden llegar a costar hasta 200 pesos, cuando un cubrebocas normal o uno prefabricado podría ser suficiente para la protección.
En cuanto a la forma de usarlo, destacó que el cubrebocas debe proteger siempre la parte completa de la nariz y la boca. “No funciona si lo traemos de bufanda, de arete o de un lado, es menos común que la gente lo traiga en la cabeza pero a veces lo desplazan para hacer alguna actividad”.
Para retirarlo primero se quitan las cintas y debe tratar de no tocar la parte externa, ya que expone a la persona a que se pueda contaminar. “Lo ideal al momento de retirar el cubrebocas, es utilizar un sanitizante para las manos o bien lavar las manos.
Aunque lamentablemente en lo cotidiano, dijo que nos estamos habituando como sociedad, a estar jalando y acomodando con los dedos o tomando por el sitio de la nariz, por afuera del cubrebocas y enfrente, siendo que esto puede exponernos a una contaminación.
Enfatizó que la vida útil de un cubrebocas es de aproximadamente 8 horas y después de ese tiempo debe ser cambiado debido a que se humedecen.