Después de un par de ciclos olímpicos sin tener grandes resultados, llegó uno de los momentos más importantes en la historia de México tanto en el deporte como a nivel cultural gracias a la realización de México 68 recibiendo la justa deportiva más importante del planeta en nuestro país lo que trajo grandes resultados en todos los sentidos para los mexicanos que vivieron una experiencia inolvidable con aquellos juegos. En lo deportivo, que es el recorrido que estamos pasando, se tuvo a la delegación más grande en la historia con 275 atletas de los cuales 233 eran hombres y 42 mujeres.
La inauguración fue en el Estadio Olímpico Universitario con todas las delegaciones haciendo su habitual recorrido por todo el inmueble y los juegos fueron inaugurados por el entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz. Aquellos juegos tuvieron algunas polémicas como la altitud que tenían varias ciudades del país o el comienzo de los saludos de atletas negros que se unían al movimiento del Poder Negro. Al final fueron unos juegos memorables que se recuerdan hasta ahora por el gran recibimiento que tuvieron los mexicanos con gente de todos los países.
Sin embargo, lo más importante ocurrió en las pruebas en donde México tuvo su mejor actuación hasta el momento con tres medallas de oro. La más sorpresiva fue en la natación con Felipe Muñoz que sólo tenía tres años de experiencia en la disciplina consiguiendo el primer lugar en los 200 metros pecho causando una auténtica locura para el pueblo mexicano en uno de los momentos históricos de nuestro deporte. En tanto, las otras dos preseas doradas llegaron gracias al boxeo en los puños de Antonio Roldán que ganó por descalificación de su rival en 57kg y Ricardo Delgado Nogales en el peso mosca, 51kg dominando a placer a todos sus rivales juntando por única vez en tres ocasiones el himno mexicano en lo más alto del podio.
El mérito no quedó ahí ya que también se sumaron tres platas y tres bronces para un total de nueve medallas. Las platas llegaron gracias a José Pedraza Zúñiga en la marcha de 20km, María del Pilar Roldán en florete individual en esgrima y Álvaro Gaxiola desde la plataforma de los 10 metros en clavados. Los bronces fueron obra de Agustín Zaragoza y Joaquín Rocha en los 75kg y +81kg respectivamente en el boxeo que brilló durante todos los juegos mientras que el restante fue gracias a María Teresa Ramírez en los 800 metros libres de natación en otra grata sorpresa. Estos juegos también serán recordados por siempre al ser la primera ocasión en que México tuvo medallistas mujeres en el podio redondeando unos Olímpicos que serán para siempre parte de la historia de nuestro país.