Hugo Lazcano / Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En el arranque de los 90, María Rojo presentó en Madrid su cinta «Danzón» y allí, en el entonces legendario cine Palacio de la Música (ahora inexistente), Pedro Almodóvar le dijo, tras ver la cinta de María Novaro, que se quedara en España para filmar con él una cinta.
Pero María fue contundente, pese a su gran admiración hacia el cineasta manchego, le dijo que no.
«Yo no cambiaba el momento que estaba viviendo acá, las gentes que conocí, que escribieron un personaje para mí o una película, los que me dirigieron, no lo hubiera tenido en ninguna parte del mundo», cuenta Rojo, que a sus recién 80 años cumplidos tiene su sala en la nueva Cineteca de las Artes.
Incluso, el realizador le dio autorización tiempo después a la actriz para montar en México, junto con Miguel Sabido, una adaptación de su éxito «Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios», pero, tristemente, nunca se pudo concretar la puesta en escena.