Noé García Gómez

 El estado de Nuevo León es noticia nacional por la severa crisis de escasez de agua algunas autoridades dicen que es por la poca o escasa lluvia que ha tenido el territorio, así como el uso desmedido por parte de la ciudadanía.

Pero otra realidad es que según datos del Registro Público de Derechos de Agua de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), revela que 12 multinacionales acaparan 44 mil 690 millones 222 mil litros de agua al año, la producción principalmente de acero, cerveza, refrescos, carbonato de sodio, embutidos, carbón, aceites, azúcar y la industria inmobiliaria son los mayores consumidores de este líquido. Por otra parte, el uso doméstico tiene destinados mil 33 millones 950 mil litros de agua, lo que representa una cantidad de 43 veces menos en el mismo periodo, pero además de los correspondientes a los ciudadanos la Organización Frente Nuevo León dicen que son 34 personas físicas-dueñas de ranchos o haciendas- acaparan un porcentaje importante del agua en Nuevo León, mientras tanto la ciudadanía sufre por “tandeos” llegándoles de madrugada e insuficientemente, o definitivamente no les llega.

Lo anterior ha provocado imagine dantescas filas por llenar cubetas o tambos ante pipas, el robo literal del agua de las fuentes o albercas, y hasta baños públicos colectivos en una fuga de agua en una de las calles de la ciudad. El investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y hoy convertido en activista Rubio Cano dice “en Monterrey se pierde un equivalente al 30 por ciento del agua que llega, aunque ahora ya se habla del 40 por ciento. Esto equivale a una pérdida en dinero de entre mil y mil 300 millones de pesos si se cobra a nivel industrial por año”. Pero sentencia “No es un problema de falta de agua, sino de acaparamiento”.

Por otro lado, el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) en su estudio más reciente advierte que alrededor de un cuarto de los más de 7 mil millones de habitantes en el mundo enfrentan el peligro de ver sus raciones de agua estarán en cero. También advierte que existeun ‘estrés hídrico’, ya que en el mundo hay una parte de la población que gastan arriba del 80 por ciento de sus reservas del líquido al año en actividades del hogar, agrícolas e industriales.

En dicho reporte dice que México se encuentra en top 25 mundial y es el segundo del continente americano. Dentro del caso mexicano hay estados de la República que destacan en esta crisis del agua. Entidades como Baja California, Guanajuato, CDMX, Aguascalientes y EDOMEX encabezan el top 5 de nuestro país. Que son los más próximos acercase al ‘Día Cero’.

Sí, está Aguascalientes, un estado y ciudad capital que los políticos de casi todos los partidos, campaña tras campaña suben el tema del agua para sacar raja política y básicamente con una propuesta simplona que se puede resumir, prometer “mucha agua y muy barata” una locura frente a la situación que vivimos y viviremos.

Aguascalientes se forjo en una visión de la abundancia en el caso del agua, la ciudad se construyó en la época de dicha abundancia, vemos cómo las casas de más de 25 años no tenían ni tinacos, ni aljibe (cisterna) y con el plus que el agua salía a altas temperaturas tampoco contaban con boiler, hoy todas esas casas poco a poco la necesidad las ha ido adaptando. Hoy escuchamos en noticiero que de vez en vez (cada que pasa el tiempo con mayor frecuencia) hay zonas de la ciudad que escasea el agua por semanas, los demás nos lamentamos y seguimos con nuestras vidas cotidianas, pero ¿Qué pasaría si en toda la ciudad escaseara el agua por un mes? Que las reservas de tinacos y cisternas no fueran suficientes y la ciudad completa no contara con este líquido; la psicosis y el caos de lo vivido en Nuevo León seria ‘peccata minuta’. Entraríamos en una verdadera y gran crisis que dicho sea de paso no estamos muy lejos de que suceda.

Hoy en día la discusión en el tema del agua se reduce al mal servicio y abusos de CAASA, pero la realidad es que el tema va más allá y la postergación de medidas necesarias pero impopulares por parte de los gobiernos, la negligencia en la gestión de los recursos naturales y una cultura del desperdicio nos están llevando a no tomar previsiones en un futuro complicado, tal vez no nos toque a nuestra generación, pero ¿Cómo estamos educando a las nuevas generaciones? ¿Las estamos concientizando? Decía un maestro en la universidad que “La economía es la ciencia de la elección, estudia cómo los individuos y las sociedades toman decisiones en base a los recursos con que disponen” si estamos acostumbrados a tener todo disponible nuestras decisiones serán entorno a esto, es necesario que hoy tomemos a la escasez como un punto de referencia y así decidir cómo emplear el recurso de este líquido disponible.

Creo yo que eso tendría que ser en el marco de un Gran Acuerdo General por el Agua, donde niveles de gobierno, legislativo, expertos, sociedad, universidades pongan los puntos en los que se tiene que actuar y respetar, fuera de intereses políticos, electorales y hasta económicos, por nuestro Aguascalientes.