Víctor Hugo Granados Zapata

Las y los ciudadanos tenemos una cualidad que en política parece ser un estorbo u obstáculo, la memoria. Si bien es cierto que todas las decisiones que se toman desde las posiciones de poder tienen un conflicto de valores, es decir, benefician a algunos y perjudican otros, en estos últimos días hemos presenciado la ruda indiferencia que tienen las y los diputados federales y el propio gobierno federal con los recortes de presupuesto en instituciones que son fundamentales para apoyar a los grupos más vulnerables del país. Desde el desabasto de medicamentos para niñas y niños con cáncer hasta la eliminación del fideicomiso para desastres naturales (FONDEN), la 4T no ha parado en su búsqueda por recursos públicos ¿para qué? A veces dicen que es por su política de austeridad, otras veces dicen que es parte de su programa para combatir la corrupción y, con la reciente crisis de salud, que es para fortalecer a las instituciones de salud pública. Lo que sí es cierto es que la gran mayoría de los recursos van dirigidos para solventar los programas sociales favoritos del gobierno, como lo son las becas para el bienestar, y también para continuar el financiamiento de mega proyectos como el Tren Maya, la Refinería en Dos Bocas y el nuevo Aeropuerto en Santa Lucía (este último que se ha inundado en varias ocasiones).

A pesar de todas las excusas y rodeos la realidad nos termina diciendo otra cosa. Esta semana, la Cámara de Diputados aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2021, el cual contempla varios recortes presupuestales importantes, entre los que destacaremos algunos en materia educativa. Se recortó alrededor de 800 millones de pesos al Consejo Nacional para el Fomento Educativo (CONAFE), siendo una institución vital para brindar educación a las comunidades más apartadas del país, las Escuelas Normales de recibir aproximadamente 400 millones de pesos ahora recibirán 20 millones, es decir, tendrán un recorte aproximado de más del 90% en su presupuesto y, el golpe más drástico, se desaparece el programa de Escuelas Tiempo Completo. Este último ha sido el más polemizado en los medios, dada su importancia para el combate a la desigualdad educativa en el país. Incluso instituciones internacionales como UNICEF se han pronunciado ante este recorte pidiéndole a las y los legisladores que reconsideren la permanencia del ETC, así como también evitar los recortes presupuestales a las instituciones que apoyan el combate a la desigualdad educativa.

Por otra parte, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, ya había anunciado en su comparecencia ante el Senado que el ETC no desaparecerá, dado que lo van a integrar como parte del programa de “La escuela es tuya” añadiéndole aproximadamente 5 mil millones de pesos (de los 11 mil millones que tenía anteriormente). Esta jugada la justificaron a través de los transitorios del PEF, sin embargo, no deja de ser un golpe fuerte al combate a la desigualdad educativa, si realmente desean conservar el programa ¿por qué deben fusionarlo a otro de los programas de la SEP y no dejarlo como estaba? (además de que en términos reales le están restando recursos al ETC). Aquí la cuestión es que si bien aún va a persistir el ETC lo único que nos advierte dicho movimiento es que está en la mira de desaparecer para el próximo año (eso si es que alcanza el presupuesto asignado para apoyar a las y los 3 millones de niñas y niños beneficiarios).

Incluso en Aguascalientes ya hemos tenido problemas debido al recorte continuo en este programa. El Instituto de Educación de Aguascalientes no cuenta con los recursos suficientes para pagar el sobresueldo de los maestros de las ETC y, a pesar de que la dependencia ha anunciado que sí cuentan con dichos recursos, aún están a la espera de la actuación de la SEP para solventar estos gastos. Esto último también es preocupante porque podría darse la situación de que aumenten los casos de incumplimiento de pago en este rubro, lo que equivale a un golpe drástico al ingreso de las y los docentes que imparten clases en este programa.

Desde hace meses se ha advertido las consecuencias que puede traer consigo la pandemia para la educación de las y los estudiantes con menos recursos, incluso hemos exhortado a las autoridades educativas y tomadores de decisión a que apoyen a estas instituciones que hoy en día están siendo privadas de su presupuesto ¿para qué? Desafortunadamente, para atender los caprichos de un gobierno que se niega a ver la realidad y que prefiere ignorar la ampliación de la brecha educativa. No basta con actuaciones pequeñas, parciales y discursos motivadores desde las posiciones de poder, la educación requiere de un apoyo constante y sostenido.

Quizás en algunos años estos funcionarios públicos y legisladores se encuentren en campañas o incluso dejen de ser servidores públicos, sin embargo, la ciudadanía no va a olvidar su actuación en estos tiempos de crisis, su desprecio constante a la crítica y lo más notorio que fue su indiferencia con quienes más los necesitaban. Nosotros no los olvidaremos…