Con insistencia se afirma que el humano se diferencia de los seres irracionales por su capacidad de discernir entre el bien y el mal, y en caso necesario sabe actuar hasta un límite, sin embargo algunos hechos demuestran que no existe tal contraste.

Aguascalientes se ha ufanado de ser una entidad en donde la mayoría respeta la ley, por lo que en proporción con el número de habitantes y el de los delitos que se cometen anualmente es un lugar para vivir sin mayores problemas, de lo que hacen alarde las autoridades para atraer la atención de los inversores nacionales y extranjeros.

Frente a esa parte, que es la amable de toda sociedad, está la otra, la de una delincuencia que avanza a pasos acelerados sin que las autoridades encuentren la forma de frenarla y esto ha llevado a una de las peores imitaciones que se pueden hacer, como es el linchamiento de presuntos rufianes, algo ya común en varias partes de la República.

Hace tiempo, el asesinato que llevaron a cabo tres balconeros en contra de un individuo que, dijeron, los traía asolados, acaparó la atención colectiva al considerar que lo único que hicieron fue justicia por su propia mano, ante la inoperancia de la policía y de leyes tan benignas, sin embargo, por ese hecho los tres trabajadores fueron castigados con varios años de prisión, pena que hoy siguen pagando.

Pese a lo anterior, el pasado 12 de octubre El Heraldo dio a conocer del fallecimiento de un individuo que fue ultimado a batazos, acusado de sustraer polveras y una llanta. El acto tuvo lugar en el fraccionamiento Lomas del Ajedrez y su muerte fue a causa de un traumatismo craneoencefálico severo, lo que significa que los homicidas no tuvieron la mínima piedad, simplemente se dejaron llevar por la sed de venganza.

El Artículo 16 de la Constitución General de la República es muy claro: En casos de flagrante delito en que cualquier persona puede aprehender al delincuente y a sus cómplices, debe ponerlos sin demora “a disposición de la autoridad inmediata”; el 17 establece: “Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma, ni ejercer violencia para reclamar un derecho” y el 21 es contundente: “La imposición de las penas es propia y exclusiva de la autoridad judicial”.

En función de lo descrito, nada justifica atacar con tanta saña a quien ha sido sorprendido en un acto delictivo, o lo que es peor, que supongan que es culpable de los daños que han sufrido en sus hogares y vehículos y por ello le dan un escarmiento, sólo que no miden las consecuencias de sus actos, ya que por más justificaciones que tengan no son válidas ante un juez y menos cuando se provoca el fallecimiento o daños corporales irreversibles.

Los problemas legales en que hoy se encuentran los autores de ese ataque son infinitamente supriores al costo de unas polveras o una llanta, ya que además de andar a salto de mata, al momento que sean detenidos tendrán que pagar los servicios de un abogado y todo lo que significa estar inmiscuidos en casos de esta naturaleza, y de comprobarse que además actuaron de manera tumultuaria su pena será mayor.

Es importante tener presente que por un momento de ira se pierde todo, principalmente la tranquilidad de conciencia, se genera un trastorno familiar y hay complicaciones en el trabajo, por lo que no hay dejarse llevar por algunas voces que incitan a la violencia, con el argumento que es la única vía para enfrentar la inseguridad, cuando la realidad es que se empuja a cometer un delito que puede marcar toda una vida.

CRECE EL HUACHICOLEO

Podrá parecer insólito señalar que Aguascalientes ya entró al círculo huachicolero, porque no obstante que ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) atraviesan por su territorio, es una actividad que estaba ajena al quehacer diario, pero la Procuraduría General de la República (PGR) se encargó de revelar que ocupa el décimo lugar entre los estados donde ocurre la sustracción.

El informe estadístico de la PGR indica que en el sexenio que está por concluir, personas o grupos delictivos obtuvieron 333 mil litros de combustible, que en comparación a lo que se registra en otras partes de la República es una cifra mínima, pero en términos generales han sido más de 55 mil litros anuales que ha perdido la paraestatal y que se comercializó a precios inferiores a los oficiales.

En los partes que rinden las corporaciones policíacas locales no hacen referencia a este delito, a lo más que llegan es ha mencionar sobre la detención de alguien que ofrecía gasolina, pero hoy se sabe que también se lleva a cabo el robo de los conductos que provienen de Salamanca, Gto., ciudad que se encuentra asediada por los cárteles que pretenden apoderarse del saqueo en todo el estado de Guanajuato y en la región del Bajío en general, de la que es parte Aguascalientes.

Otro elemento a considerar son los homicidios dolosos que han tenido lugar durante el presente año, varios de ellos atribuidos al crimen organizado, en que por regla general se apunta que las víctimas eran vendedores de droga, por lo que se toma como algo “natural” lo ocurrido, sin embargo los motivos pueden ser debidos al robo de combustible, que en varios lugares ha generado una ola de violencia imparable y un sinnúmero de muertes.

Guanajuato ocupa el primer lugar en el aseguramiento de combustible confiscado durante estos seis años, con 20.3 millones de litros; Puebla, con 3.3 millones; Hidalgo, 2.7; Tamaulipas 1.6; Nuevo León 990 mil litros; Estado de México 959 mil; Tabasco 500 mil; Michoacán 361 mil; Tlaxcala 343 mil; Aguascalientes 333 mil; y Sonora 284 mil litros.

Al mismo tiempo que debe considerarse fundamental el combate a la depredación, es necesario tener presente que quien comete el delito no tiene experiencia ni la herramienta necesaria para abrir las válvulas o romper uno de los conductos, lo que ha motivado principalmente en el estado de Puebla los incendios con pérdidas humanas y graves daños al medio ambiente, por lo que ojalá jamás ocurra aquí, claro, siempre y cuando se extreme la vigilancia.

Por cierto que tanto se ha popularizado la palabra “huachicoleo” que casi no importa de dónde proviene o qué significa, sencillamente se le asocia al robo de combustible, pero el vocablo es de origen vago, algunos lo atribuyen a las bebidas tamizadas o falsificadas con alcohol de caña, que tenían un costo inferior y eran de mala calidad, incluso los choferes de camiones de carga y tráiler usaban o usan combustible que ellos mismos hacen con restos del que ocupaban, pero ante el crecimiento del robo a las tuberías de Pemex se generalizó, al grado que ya existe el “Santo Niño Huachicolero”, como lo es desde principios del siglo pasado Jesús Malverde “El Santo de los Narcos”.

SEGÚN EL CRISTAL

El presidente del comité estatal del partido Morena, Aldo Ruiz pide “prudencia” a los que pretenden ser candidatos para las elecciones municipales de 2019. Aunque dijo que la libertad de expresión es plena, subrayó que los pronunciamientos “no están en su tiempo”, por lo que “hacerlo de manera precipitada no sólo es ocioso, sino que conlleva el riesgo de faltas electorales”. Calificó de “ligero” el “destape” del profesor Jesús Bañuelos para la alcaldía de Aguascalientes, por lo que “a él como a cualquier otro compañero los invito a esperar”. Lo que no tiene en cuenta el dirigente es que la actitud de Bañuelos es exactamente la misma que aplicó durante 18 años el hoy presidente electo Andrés Manuel López Obrador, que no esperó a convocatorias oficiales ni de partidos, se fue por la libre hasta alcanzar su objetivo. El trazó el camino que ahora siguen los demás.