Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 26-May.- Legisladores criticaron la suntuosa boda de la hija del líder petrolero Carlos Romero Deschamps, Paulina, y consideraron que la exhibición de lujos como brazaletes que en conjunto suman hasta 1.9 millones de pesos es una muestra de cinismo.
Grupo REFORMA publicó que Paulina utilizó siete brazaletes Cartier en su boda a manera de semanario, es decir, uno por cada día de la semana como amuleto para la buena fortuna.
El senador perredista Luis Sánchez calificó este hecho como una vergüenza en una nación, como México, señalada por sus prácticas de corrupción e índices de pobreza.
“Es verdaderamente insultante que en un país donde más de la mitad de la población vive en pobreza haya este tipo de excesos, de opulencia, de necesidad de mostrarse de esta manera ante la sociedad, como si eso fuese lo que valiera realmente de las personas, el tamaño de sus joyas y el precio que ostenta. Me parece que es parte de lo que tenemos que atacar, incluso, en el País.
“Todos esos excesos son con dinero mal habido. Es obvio que su padre, el senador Romero Deschamps, no le da el salario para comprar eso, que no es que tengan empresas que les den para vivir de esa manera, son recursos de lo que otorga Pemex, que unos cuantos han usado, se lo han robado y hacen ahora gala con una desfachatez enorme”, sostuvo.
Sánchez criticó que a la ceremonia haya acudido la élite política, lo que calificó como un símbolo de encubrimiento.
“Vimos ahí una pasarela de personajes de la política, de funcionarios públicos, de algunos empresarios también, y de verdad que es hasta penoso. Desde el Gobierno federal no se ha querido hacer nada para contrarrestar esta corrupción en los gremios, en estos sindicatos que por siempre han sido todo poderosos”, apuntó.
El diputado federal de Morena Vidal Llerenas también tachó como cínica la actuación del Gobierno que, dijo, encubre actos de corrupción a cambio de favores.
“El Gobierno de una forma abierta ha pactado la reforma energética y todo lo que eso implique con el propio sindicato, a cambio de que no haya investigación en ese sentido”, acusó.
“Hay como hasta un espectáculo, es hasta cinismo, digamos, es como hay tal reclamo social, el tema de la corrupción y aun así hay esas manifestaciones tan públicas de esos excesos, con el Jefe de Gobierno y el presidente del PRI en la boda. No les importa, la dirigencia puede robar y no les interesa”, indicó Llerenas.