Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, afirmó que el 65 por ciento de los integrantes del Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (Oment) representaban a la industria alimentaria.

En la conferencia nocturna en Palacio Nacional, el funcionario sostuvo que este consejo asesor, creado en el sexenio pasado para apoyar las estrategias contra las enfermedades crónicas, impidió que el Gobierno implementará políticas públicas integrales para combatir este problema de salud.

“En el sexenio pasado se creó, por ejemplo, un organismo que se llamaba Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (Oment), que era una especie de consejo asesor. El 65 por ciento de la composición de este consejo era la representación de la industria alimentaria, ya sea en forma directa o a través de las cámaras empresariales, y obviamente, mantenía el control para que ninguno de estos programas o políticas fuera puesto en marcha, a pesar de que la evidencia científica ya existía”, dijo.

López-Gatell aseguró que la industria de alimentos ha sido promotora de los conflictos de interés que sometieron a los gobiernos estatales y federal de las administraciones anteriores.

Aseveró que en el sexenio pasado se pusieron en práctica esquemas simples de promoción de la salud que no dieron resultados para frenar la epidemia de diabetes, obesidad y sobrepeso.

“Como aquel famoso o tristemente célebre ‘Muévete, chécate, mídete’. Se invirtieron millones de pesos en esto. Es, por cierto, muy oscura la cantidad de dinero que se invirtió y cómo se utilizó, y no dio resultado, la epidemia ha seguido creciendo”.

El subsecretario afirmó que este Gobierno sí ha implementado una política integral contra las enfermedades crónicas, causadas por una mala alimentación.

Ante señalamientos de que financió su doctorado con dinero de la Fundación Bloomberg, que promueve estrategias para el control de las enfermedades crónicas, aseguró que no tiene ningún conflicto de interés y advirtió que se creó una calumnia sobre él.

Afirmó que fue la Universidad Johns Hopkins, donde estudió el doctorado, la que adoptó un financiamiento de la fundación de Michael Bloomberg, ex Alcalde de Nueva York.

“Yo no tengo la culpa ni tengo ningún beneficio de que en mi segundo año del doctorado la escuela donde estudié ahora se llama la Escuela Bloomberg de Salud Pública, pero no tengo ningún beneficio en ese sentido. La escuela, estoy orgulloso de haber estado ahí, es una escuela muy buena”, indicó.

Sin embargo, reconoció que el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) sí recibió financiamiento, aunque no vinculante.

“Es decir, no hay ningún condicionamiento, son financiamientos abiertos para la investigación de esta materia. Todo esto es absolutamente transparente, se ha declarado una y otra vez y eso no condiciona en modo alguno a que el actuar del Gobierno de México, o específicamente la Secretaría de Salud, tenga que complacer a alguien que podría tener una coincidencia como la tiene millones de mexicanas y mexicanos, en el sentido de que la epidemia de obesidad, sobrepeso y diabetes es la causa de la mitad de las muertes en México”.