Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores, reprochó ayer la lentitud con la que opera el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Durante la reunión sobre “Mantenimiento de la paz y seguridad internacionales”, puso como ejemplo el tiempo que tardó en emitirse un pronunciamiento sobre la pandemia desatada por el virus SARS-Cov-2.
“El tiempo que tomó a este Consejo emitir su primera resolución referente a la pandemia por Covid-19, es un claro ejemplo de lo que estoy diciendo”, expresó.
Tras demandar una reforma que permita al Consejo, del que México forma actualmente parte, transformarse en una instancia más activa, alertó sobre el riesgo de parálisis.
“Cualquier acción que lleve a la parálisis mina la legitimidad de los mecanismos de seguridad colectiva que con tanto trabajo hemos construido. Pero, además, aumenta el déficit de confianza, que ya existe en la comunidad internacional, en cuanto a la vigencia y la efectividad del multilateralismo”, señaló.
“Resulta inadmisible que la protección de civiles, la lucha contra la impunidad y la prestación de asistencia humanitaria, sean rehenes de las diferencias políticas que, en algunos casos, llevan precisamente a la inacción o a la parálisis de este Consejo”.
Ebrard consideró que la reforma al Consejo también debe garantizar que la toma de decisiones en el mecanismo se lleve a cabo con mayor transparencia.
“México aboga por una reforma integral del Consejo de Seguridad a fin de hacerlo más transparente y, sobre todo, más democrático y que rinda mejores cuentas y actualice sus métodos de trabajo”, señaló.
“Mientras llega dicha reforma, que evidentemente no es sencilla, hay acciones a valorar para que el Consejo sea más transparente”.