Hace aproximadamente cuatro años, el entonces secretario de Hacienda, el doctor Meade, anunciaba la creación de la Bolsa Institucional de Valores, con la firme intención de complementar a la Bolsa Mexicana de Valores y buscar desarrollar el mercado de valores en el país. De esta forma, se buscaba incrementar, en el mediano plazo, en un 25% las empresas enlistadas en cualquiera de las bolsas.

Con el paso del tiempo, la polémica no ha dejado de estar presente entre ambas entidades financieras. La BMV argumenta que BIVA llegó a generar competencia y este ha sido un factor por el cual se han detenido la llegada de empresas al mercado de acciones en nuestro país. BIVA replica lo contrario. Llevamos cuatro años con la misma historia.

La realidad es que el mercado de valores en nuestro país se encuentra a la baja, y eso preocupa en demasía. Indaguemos.

En los últimos años, se han vuelto normal los anuncios de la salida de empresas que cotizan sus acciones en la BMV. Como ningún precedente histórico, son ya 14 las empresas que han decidido hacerse a un lado y recomprar sus acciones que se encuentran en circulación. Pasamos de 170 empresas listas hace 20 años a 146 acciones en el mercado accionario doméstico.

Compañías como Rassani, Bio Papel, General Seguros, Elementia, Fortaleza, Maxcom, entre otras, son algunas de las que han decidido hacerse a un lado.

Debemos analizar bajo dos supuestos esta crisis en la BMV, la primera es el complejo acceso a la misma; y la segunda, basada en el desliaste de las incluidas.

Lo primero es que no tenemos un mercado de valores lo suficientemente atractivo para hacer que empresas mexicanas decidan incluirse. Vemos cómo en otros mercados se cuenta con diversas bolsas para evitar que se presente competencia entre las mismas empresas. En nuestro vecino del norte, por ejemplo, está el Chicago Mercantile Exchange (CME), dedicado a las transacciones vinculadas con el trigo, maíz, café y el resto de los commodities; por otro, el Nasdaq, en donde cotizan empresas de tecnología como Apple o Microsoft, y finalmente, el New York Stock Exchange (NYSE) en donde cotizan firmas como Tesla, Shell entre muchas otras más.

Algo parecido se presenta en Canadá, donde inclusive tienen un mercado para empresas de menor envergadura. No olvidemos que, en nuestro país, el 90% de las empresas son Pymes. Esto presenta una barrera imposible de superar para la mayoría de las empresas en nuestro país.

Para las pocas empresas afortunadas de pasar este filtro, el trámite de la misma resulta sumamente tedioso y costoso, lo que las hace desistir y dejar a la deriva su posible inclusión.

En el segundo plano y ya estando dentro del mercado de valores, hay poca valoración de sus acciones, por lo que no les resulta atractivo continuar con este bajo valor, según sus números.

Aunado a esto y de la mano de la compleja situación económica que vivimos en nuestro país, las empresas públicas deben destinar recursos para rendir cuentas a todos sus accionistas con la preparación de estados financieros, así como preparación de información relevante para los mismos.

Vemos de esta forma cómo la bolsa mexicana está perdiendo mucho potencial. Para ponerlo en perspectiva: el volumen promedio diario de operaciones de la bolsa en el segundo trimestre fue de poco más de 19 millones de pesos mexicanos, casi una sexta parte de la bolsa brasileña B3, cuyo rondo el promedio de 111 millones de pesos.

El camino es largo y no vemos cómo un gobierno que genere tanta incertidumbre, pueda dar un impulso de capitalización para la Bolsa Mexicana de Valores.

OVERTIME

El día de ayer se dio la noticia del fallecimiento a los 91 años del último dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Mijaíl Gorbachov. Este polémico líder fue nombrado con el premio Nobel de la Paz, tras dar carpetazo final, después de 30 años, a la longeva Guerra Fría. Interesante sería que el líder de la ahora República Rusa tomara el ejemplo de su compatriota y diera fin a los conflictos bélicos que continúan desarrollándose en la antesala del posible invierno más crudo para el mundo en la historia moderna.

 @GmrMunoz

A MI FIEL LECTOR