El inminente regreso a clases y los gastos en puerta para los padres de familia, derivado por la compra de útiles escolares, uniformes, calzado, mochilas y todo lo necesario para el ciclo lectivo que arranca el próximo 30 de agosto, ha ocasionado una oportunidad para que surjan por medio de redes sociales un número importante de usureros, quienes aprovechándose de la necesidad económica de los tutores, ofrecen créditos rápidos que triplican en algunos casos el monto a pagar derivado de los altos intereses.
Al no estar controlados por ninguna autoridad, se convierten en una seria amenaza para quienes decidan recurrir a ellos para salir de un problema económico. Dependiendo del prestamista y de la cantidad solicitada, se puede llegar a solicitar además de referencias, avales y comprobantes de ingreso y domicilio, hasta las escrituras de algún inmueble o la factura de algún vehículo como garantía. A lo anterior, se le suma la tasa elevada de intereses más recargos por morosidad en los pagos semanales o quincenales brevemente estipulados en el contrato.
A poco más de una semana de que las actividades escolares se retomen y ante la necesidad de algunos padres de familia quienes se verán comprometidos en sus finanzas para que sus hijos comiencen de manera correcta las clases presenciales, un número importante de ellos pudieran recurrir a prestamistas informales, ante las trabas para acceder a un financiamiento por medio de la banca comercial o alguna institución como el Fonacot. En redes sociales, han comenzado a surgir diversas cuentas, donde ofrecen préstamos personales de cara al regreso a clases, que en promedio van de los mil y hasta los 7 mil 500 pesos.
Sin embargo, han existido casos en los cuales por un préstamo no pagado en tiempo, las personas que recurrieron a esos servicios han llegado a perder parte de su patrimonio.