Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-BBVA México redujo su expectativa de crecimiento económico para este año a 1.2 por ciento desde el 2.2 previo, debido a una fuerte inflación y a los efectos del conflicto Rusia-Ucrania.
«(Estamos viendo) una mayor inflación que afecta los ingresos disponibles y daña la demanda interna», declaró Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México.
Aunque México no tiene una relación comercial con Rusia ni Ucrania, el conflicto entre ambos países generará una mayor presión inflacionaria -sobre todo en materias primas-, intensificará los problemas en las cadenas de suministro y provocará que las políticas monetarias de los bancos centrales sean más restrictivas.
Serrano señaló que tras el inicio del conflicto se ajustó la proyección de la inflación para este año de 4.1 a 5.6 por ciento.
Otro factor que influyó en el ajuste a la baja del PIB es la caída no esperada que registró la economía en el tercero y cuarto trimestres de 2021, explicó durante la presentación del informe «Situación México 2T 2022».
Por ello, sostuvo, el estimado de Hacienda de un crecimiento de 3.4 por ciento este año tiene poca probabilidad de materializarse.
Para 2023, el pronóstico de crecimiento de BBVA México pasó de 2.7 a 2.1 por ciento.
En tanto, Agustín Carstens, director del Banco de Pagos Internacionales, dijo que el mundo enfrenta una era de inflación y tasas de interés más elevadas, a medida que el deterioro de los lazos entre Occidente, Rusia y China y las secuelas del Covid hacen retroceder la globalización.
El aumento de los precios mundiales de la energía y los alimentos hace que casi 60 por ciento de las economías desarrolladas tengan una inflación superior a 5 por ciento, la mayor desde finales de los años 80, y que en más de la mitad del mundo en desarrollo rebase 7 por ciento.
«Tenemos que estar abiertos a la posibilidad de que el entorno inflacionista esté cambiando fundamentalmente.
«Si mi tesis (de que los precios de energía, materias primas y alimentos se han amplificado por el conflicto bélico) es correcta, los bancos centrales tendrán que ajustarse», añadió.
Mientras, en Estados Unidos, los funcionarios de la Reserva Federal consideraron fuertemente elevar las tasas de interés en medio punto porcentual y casi acordaron un plan para reducir sus tenencias de activos, en uno de sus esfuerzos más agresivos en años para contener las presiones inflacionarias.

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