Al señalar que a mayor desempleo, mayor es la inseguridad, el presidente local de la Canaco, Humberto Martínez Guerra, urgió al gobierno federal a poner en marcha un programa agresivo de apoyos, no para beneficiar a los empresarios, sino para que éstos estén en condiciones de mantener las fuentes de empleo, en beneficio de miles de familias.
De no llegar oportunamente la ayuda, más negocios se verán obligados a cerrar y en consecuencia, sus trabajadores quedarán en la calle y a su vez quedarán desprotegidos sus dependientes económicos.
Está claro que el incremento al gas, la gasolina y a otros insumos, tendrá impacto directo en la canasta básica, lo que significa que también crecerá la pobreza alimentaria.
Estimó que la cuesta de enero “será la más cruenta de los últimos lustros, pues las condiciones no están para que crezca la economía, por lo que solo aspiramos a subsistir”, añadió.
También, señaló que sería bueno que el gobierno federal voltee hacia Estados Unidos o algunos países de Europa, para darse cuenta de que “en esos lugares sí hay apoyo de las autoridades para mitigar los efectos de la pandemia, y haga lo propio en México”.
Los más afectados ha sido el turismo, los comercios relacionados con la educación, como las librerías, papelerías, confección de uniformes, zapaterías y demás giros no esenciales. En cambio, los que han podido medio sortearla son los que comercializan geles antibacteriales, sanitizantes, cubrebocas, etc., y a los que les ha ido bien son las farmacias y la modalidad de ventas en línea.
La comida para llevar también es un giro con ciertas ventajas, pero en general, para el resto de los negocios o empresas, la situación ha sido muy crítica. “Por ello es que hay que hacer uso de la creatividad y redoblar esfuerzos para que la pandemia no nos dé el tiro de gracia”, finalizó.

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