Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 20-Jun.- En lo que va de la administración del Presidente Enrique Peña, 58 por ciento de los homicidios dolosos denunciados se ha realizado con arma de fuego, señaló la organización Desarma México.
En todo el sexenio de Felipe Calderón, refirió, la cifra se ubicó en 52 por ciento, en tanto que en la gestión de Vicente Fox se estableció en un 25 por ciento.
Académicos e investigadores atribuyen ese fenómeno a una falta de regulación para la compra-venta de armas de fuego, las crecientes importaciones, el mercado negro en la frontera norte y la «desaparición» de pistolas legales en México que van a parar a manos de criminales.
«Sólo 20 mil armas han desaparecido entre 2010 y 2016», denunció la investigadora Paulina Arriaga, de Desarma México.
«Además, entre 2011 y 2016 los aseguramientos de armas disminuyeron en un 88 por ciento», indicó.
Durante en Seminario «Las armas de fuego, el desafío para México y EU», en El Colegio de México, expertos coincidieron en que el flujo de armamento tiene su origen en el negocio y la corrupción, y no tanto en garantizar la seguridad pública.
«El primer trimestre de 2017 fue el más violento en la historia de México desde que se tiene registro; en diversas regiones del país los delitos están acompañados por armas de fuego, esto ha generado una espiral, los policías se arman, los criminales se arman y los ciudadanos también se arman», expuso David Pérez Esparza, internacionalista e investigador en temas de crimen organizado.
Sólo en 2016, se indicó, la Sedena adquirió más de 43 mil armas, de las cuales más de 15 mil fueron a parar a manos de las policías estatales y municipales, más de 13 mil a ciudadanos y más de 14 mil a instituciones de seguridad federales.
«Hay una opacidad, no sabemos la gran cantidad de armas que llega a Sedena, por ejemplo», añadió John Lindsay-Poland, de la asociación American Friends Service Committee.
«¿Cuánto está ganando Sedena por vender armas a los estados y los ciudadanos? Sedena no es el usuario final, a quién entrega las armas ¿Quién está usando las armas, a qué empresas compra armas, cuántas compra, cuántas pierden? Y luego sobre la venta a ciudadanos la Sedena no garantiza que el usuario sepa manejarlas. Piden una jalada de requisitos. Se debe estirar la liga sobre la regulación de armas», señaló Arriaga.
Cifras de los investigadores refieren que más de 70 por ciento de las armas compradas por México provienen de Estados Unidos, pero lamentaron que éstas no cumplen del todo una función de disminución de violencia, sino están ligadas a violaciones de derechos humanos.
«Las armas compradas a EU han sido usadas por autoridades en masacres. Dos ejemplos, los fusiles usados contra los estudiantes en Iguala, contra los 43 normalistas, fueron A-R15 y fueron adquiridas en 2013, y el otro caso, el de Tanhuato en mayo 2015, abatidos desde helicóptero Black Hawk con una arma Dillon Aero, que tira 125 balas por segundo», explicó Lindsay-Poland.
El investigador Eugenio Weigend destacó que la venta de armas de asalto desde 2004 coincide con el aumento de violencia en México.
«En Estados Unidos, cuando una persona compra una arma de fuego, no existe una revisión de antecedentes por internet. Tampoco son castigados los compradores intermediarios y la venta múltiple de armas tiene un alertamiento para las cortas pero no para las largas, ese es el tamaño del problema», criticó.