Oscar Uscanga
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Han pasado 414 días que «El Marro» fue capturado en Guanajuato, pero las extorsiones en Salamanca, Celaya, Irapuato y los Apaseos (El Alto y El Grande), lejos de disminuir, agobian cada vez más a empresarios y comerciantes de Guanajuato.
Tras el ataque con explosivos en el que murieron un dueño y el gerente del restaurante Barra 16.04 en Salamanca, y que apunta a que fueron blanco de extorsión, la tensión entre empresarios incrementó en este corredor del sur de la entidad.
Un empresario describió que mediante una carta o mensaje o a través de una llamada telefónica, grupos armados extorsionan, aunque no siempre se denuncia.
«Disminuyó y nuevamente empezó a aflorar, y muchos no denuncian, se callan y lo operan a discreción», lamentó.
En Celaya, comerciantes del Mercado de Abastos denunciaron que los delincuentes los extorsionan con hasta 500 mil pesos frente a las autoridades locales y federales.
«Hay que depositar semanalmente un sobre con 1,000, con el número de la bodega y la fecha. Este sobre se deposita en el anden «D», donde se encuentra la capilla de la Virgen de Guadalupe, en la urna de la limosna», denunciaron.
Los criminales, acusaron, amenazan con secuestrar, mutilar o matar a los comerciantes o familiares en caso de no pagar lo exigido.