Manuel Alejandro Alvarez Torres 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: Durante 2022, Pemex registró emisiones directas por 69 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Dicha cifra es 49 por ciento mayor a las reportadas al cierre de 2018, último año de la operación de Pemex bajo la Administración de Enrique Peña Nieto, cuando se registraron 46.3 millones de toneladas, según expone el Informe de Sostenibilidad 2022 de la petrolera, publicado en enero pasado.

El año previo, en 2021, la empresa estatal tuvo un registro de emisiones de 71.1 millones de toneladas.

Del total de emisiones directas, poco más del 68 por ciento fueron de CO2, cerca del 32 por ciento a metano y tan sólo el 0.04 por ciento a óxido nitroso.

«En cuanto al origen de las emisiones, 25.0 millones de toneladas de CO2e, equivalente al 36.2 por ciento del total, fueron producto de la quema de combustibles en equipos de combustión (calderas, calentadores a fuego directo, turbinas de gas y motores de combustión interna, entre otros).

«33.5 millones de toneladas de CO2e, equivalente al 48.6 por ciento, se originó por envío de corrientes a quemadores de desfogues (rutinarios, no rutinarios y de emergencia); mientras que 10.4 millones de toneladas de CO2e, equivalentes al 15.2 por ciento, correspondieron a venteos y otras emisiones fugitivas», apunta el documento.

Ana Lilia Moreno, coordinadora del programa de competencia y regularización de México Evalúa, apuntó que si bien Pemex estableció un comité de sustentabilidad para intentar reducir sus emisiones, las acciones y planes específicos de acción se han quedado cortos.

«Los esfuerzos que se observan de Pemex para disminuir las emisiones son muy pequeños en relación a la producción que tienen específicamente en sus refinerías y de Pemex Exploración y Producción, que se refleja mucho en la emisión de metano; en materia de Pemex TRI, observamos otros contaminantes como el dióxido de azufre que están escalando y están en un momento de alarma», puntualizó.

Nora Cabrera, fundadora de Nuestro Futuro, apuntó la gravedad de que, pese a los planes de sostenibilidad que Pemex ha establecido, sus emisiones sigan en aumento en un contexto de crisis climática.

«No hay un plan real de descarbonización ni una política climática con perspectiva de justicia. En general hay una falta de transparencia real porque hay un discurso disasociado de los datos.

«Y eso es alarmante para los mexicanos (…) porque se está queriendo maquillar Pemex. Está diciendo que tiene comités de sustentabilidad, porque en el contexto de crisis climática lo tiene que hacer, porque si no tendría un problema serio estructural, pero lo que podemos ver es que se está maquillando una transición que no es cierta y México tiene una política fósil», destacó.