Charlene Domínguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En México, el consumo per cápita de carne está creciendo rápido y el País ya se ubica en el quinto lugar a nivel global.
Tan sólo al cierre de 2019, el consumo per cápita llegó a los 69 kilos de carne al año, con lo que los mexicanos sólo consumen menos que Estados Unidos, Argentina, Brasil y la Unión Europea.
Anualmente, este consumo per cápita -que incluye pollo, res y cerdo- crece 1.7 por ciento en México, un cifra superior a la media de los líderes mundiales que es de 1.1 por ciento.
Esto también se ha visto reflejado en las importaciones, pues México figura entre los tres países importadores más grandes del mundo, lo que además lo posiciona como uno de los mercados más atractivos para esta industria.
Tomando en cuenta el Consumo Nacional Aparente, el País se ubicó en la posición número seis a nivel mundial con 9 millones de toneladas de los tres tipo de proteína: res, cerdo y pollo.
El consumo de pollo alcanzó las 4.3 millones de toneladas, el de cerdo 2.5 millones y el de bovino 1.9 millones de toneladas, de acuerdo con datos del Consejo Mexicano de la Carne (Comecarne).
Estas cifras dejan ver que los mexicanos prefieren la carne de pollo, siendo que en esta proteína el 80 por ciento es generada por los productores nacionales.
Del total de los 9 millones de toneladas de carne consumidas, unos 7.2 millones fueron de producción nacional, a su vez, esta cifra representó un incremento de 3.7 por ciento en comparación con lo producido en el año previo.
Destaca que el 48 por ciento de la producción nacional es carne de pollo, 28 por ciento bovino y 22 por ciento cerdo.
En México se produjeron 3.4 millones de toneladas de pollo, 2 millones de toneladas de carne de bovino y 1.6 millones de toneladas de cerdo en 2019.
Carla Suárez, presidenta de Comecarne, destacó que estos incrementos se debe a los esfuerzos de inversión y trabajo que ha realizado los productores nacionales en los últimos años.
Por otro lado, México es parte de los 10 países que concentran el 68 por ciento de las importaciones de carne que se realizan en el mundo.
China es el importador número uno a nivel global con 5.4 millones de toneladas, le sigue Japón con 3.4 millones, y en tercer lugar se ubica México con 2.2 millones de toneladas.
Quién satisface
al consumidor
Con el incremento en el consumo, crecen también las oportunidades de desarrollar el sector nacional y consumir productos mexicanos, sin embargo el incremento de la demanda ha sido cubierto en buena medida a través de producción de otros países.
En 2019, México importó 9.7 millones de toneladas de pollo, un 4.3 por ciento más que en el año previo, también ingresaron 9.1 millones de toneladas de bovino, un 5.2 por ciento más, y 8.8 millones de toneladas de carne de cerdo, un alza de 12.4 por ciento.
“Pese a que se ha trabajado mucho en la producción, se sigue manteniendo esa relación (con las importaciones).
“Estamos trabajando de la mano con los productores nacionales y con el Gobierno en hacer un plan de crecimiento más agresivo en cuanto a la producción para poder bajar esa relación entre las importaciones y producción”, comentó.
Sin embargo, la carne de res es un caso de éxito internacional porque la producción de este tipo de proteína sobrepasa el consumo nacional y esto permite que las exportaciones hayan ido creciendo año con año, destacó.
De 2018 a 2019 las exportaciones de carne de bovino incrementaron 15.8 por ciento.
“La proporción de las importaciones contra la producción es del 10 por ciento, entonces es una balanza superavitaria en este caso, es aspiracional el tema de la res”, comentó.
Parte de los planes que tiene la industria es seguir abriendo los horizontes para mejorar la competitividad y la productividad.
Son varias las sesiones que se han realizado para ver qué están haciendo otros países y tener parámetros de automatización y otros factores que tienen que ver con la productividad, como el rendimiento y buenas prácticas en la matanza y rastros, detalló Suárez.
“En la medida en que mejora el poder adquisitivo, los consumidores tienen posibilidad de adquirir más carne.
“El reto de la industria es darle al consumidor productos competitivos de acuerdo a los diferentes segmentos económicos con un portafolio de productos diverso”, apuntó.
La posición que también ocupa México en la exportación de carne de cerdo a nivel global, con la posición número seis, también es un espejo de lo que también se tiene en tecnología y capacidad.
“El tema es que tenemos menos productores con ese tipo de capacidades para exportar, los medianos están en una situación emergente de ir incorporando estas prácticas y los pequeños son con los que más tenemos que trabajar para que su producción se incorpore hacia las redes de los medianos y los grandes”, consideró.
Las empresas afiliadas a Consejo Mexicano de la Carne producen el 90 por ciento de las carnes procesadas, el 80 por ciento de los cárnicos enlatados, el 70 por ciento de los productos listos para consumirse y el 50 por ciento de la carne fresca en cortes de venta en México.