Afortunadamente, a la fecha nadie ha solicitado en el Registro Civil ponerle a uno de sus hijos el nombre de Covid. Además, contrario a lo que se piense, el número de fallecimientos ha bajado y también los divorcios, pese a la Pandemia, que ha generado muertes y violencia familiar, como lo demuestran las estadísticas.

En un comparativo con datos, del primer semestre del 2019, con el mismo lapso del 2020, el número de nacimientos se ha reducido en un 22% al pasar de 12,387 a 9,711, es decir que mientras en dicho semestre del año anterior, nacían 34  niños diariamente, , el numero bajo a casi 27.

En cuanto a las defunciones por todo tipo de causas, en el mismo lapso bajaron de 3,749 a 3,459, es decir prácticamente un 9%, con 10 y 9 fallecimientos diarios. Los matrimonios, se redujeron de 3,179 a 2,004, lo que significa un 37%, anotándose 09 y 5.4 bodas por día (sin los tradicionales eventos sociales).

Respecto a los divorcios, también se redujeron de 1,374 a 856, esto es, cerca del 38%, con 3.7 y 2.3 al día, respectivamente.

Entrevistada sobre el particular, la directora del Registro Civil, Carmen Lucía Franco, comentó que algunos comportamientos pueden cambiar en unos meses, porque la emergencia sanitaria ha dado treguas, pero aclaró que en el caso de nacimiento y defunciones, sí se registran oportunamente.

Consideró que quizá bajó el número de muertes, por haberse reducido los accidentes carreteros, ya que poca gente se desplaza, pero hasta que se tengan datos precisos se pueden sacar conjeturas.

El panorama es incierto y las cifras pueden variar, al compararse los resultados del primer y segundo semestre del 2020, lo que se definirá hasta diciembre próximo.

Y sobre nombres raros que los papás quieren poner a sus hijos, dijo que ante esos casos, de vislumbrarse la posibilidad del bullying, se habla con los padres, se les dan argumentos y afortunadamente en la mayoría de los casos, acceden a ponerles nombres tradicionales.

Reconoció que cuando está una novela o programa de moda, suele solicitarse el nombre de los protagonistas pero si están dentro de lo normal, no hay objeción.