Ruth Álvarez
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.-Si pensaba darse un chapuzón, piénselo dos veces: en playas y albercas las personas también pueden correr el riesgo de contagiarse de coronavirus (Covid-19).
Miguel Ángel Arias Orozco, infectólogo pediatra y académico del Centro Universitario de los Altos, de la Universidad de Guadalajara (UdeG), aseguró que de asistir las personas a estos lugares pueden contraer el virus, ya que en estos espacios pueden circular fluidos contaminados, sobre todo, en el agua de mar.
“En la playa estamos en un lugar abierto y no está clorada, el agua está contaminada con otras cosas, y el problema es la cercanía, es algo que genera problemas, hay que cuidarnos de las secreciones (de lo) que tose y estornuda la gente”, explicó.
En las albercas, mencionó que una de las ventajas es que el agua contiene químicos, por lo tanto, el virus tiene menos probabilidades de vivir.
“Las albercas tienen una cantidades enormes de cloro, entre otros químicos, y estos son muy útiles no sólo para el coronavirus, sino para la mayor parte de virus que son resistentes a las concentraciones de cloro, entre ellos, adenovirus”, indicó.
No obstante, destacó que al estar en contacto con otras personas, existen más probabilidades de contraer la infección de SARS-CoV-2 al no guardar la sana distancia acuática o incluso al quedarse el virus en espacios, como los contornos de la alberca.
“El uso de la alberca no es un riesgo, pero si es un riesgo estar en la alberca, que la gente estornuda, que normalmente con estos químicos en la nariz (se) produce secreción de moco y eso se lo limpia la gente con la mano. Cuando yo me limpio las secreciones con la mano, yo lo puedo dejar en un lugar en donde no (haya) agua con cloro, que toque estas secreciones y de ahí se contagie”, detalló.
Las playas y los balnearios en el Estado fueron cerradas por el Gobierno de Jalisco el 1 de abril para evitar la propagación de Covid-19, sin embargo tras la reactivación económica que se inició en diferentes territorios a partir del 15 de junio, ya se abrieron estos espacios.
Arias Orozco resaltó que la mejor medida que pueden seguir los ciudadanos es quedarse en casa.

ASÍ LO DIJO

Miguel Ángel Arias
Infectólogo de UdeG
“En la playa estamos en un lugar abierto y no está clorada, el agua está contaminada con otras cosas, y el problema es la cercanía”.