Lamentablemente, nos encontramos inmersos en la pandemia denominada coronavirus o también conocido como virus Covid-19; sin embargo, nuestro país parece no estar a la altura de la prevención internacional, lo cual puede traer consecuencias irrevocables a largo plazo. Todos los mexicanos, debemos tener como objetivo común el salir bien librados de la contingencia que ya inició y parece no tener fecha final.

En los últimos días, hemos visto cómo nuestras autoridades a nivel federal parecen hacer caso omiso a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud e inclusive han tomado decisiones que nos podrán llevar a una recesión económica. Lo anterior, se pone en evidencia tras la caída de los principales mercados, que desde el pasado martes a la Bolsa Mexicana de Valores y la Bolsa Institucional de Valores los principales índices cayeron más de 7%, por lo que tuvieron que ser suspendidos temporalmente como medida de salvación y luego de unos minutos se reactivaron y subieron ligeramente; sin embargo, continúan las pérdidas en sus números. De igual manera, el dólar ha superado niveles históricos cotizándose frente a nuestra moneda por arriba de los 24 pesos.

La confianza del empresariado nacional e internacional en nuestro país nunca en los últimos 15 años se había visto con indicadores tan bajos; sin embargo, debemos recordar que nuestro brillante gobierno en afán de continuar con la “Cuarta Transformación”, visualizó el 2020 como el año de la recuperación y repunte económico en el que se buscaría que los principales proyectos de infraestructura como la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucía y el Tren Maya comenzaran a generar algún despunte y rendimientos a pesar de no concluirse. Lo anterior, hoy se ve obstaculizado ya que frente a un episodio pandémico, todo parece indicar que el país tendrá un nulo crecimiento económico.

Quizá llegó el momento de que nuestro gobierno comience a replantear algunos esquemas de estímulos fiscales o simplemente algunos apoyos para que las empresas y negocios mexicanos (por muy pequeños o muy grandes que sean), no cuenten con pérdidas que los hagan colapsar y afectar más nuestra economía. Será cuestión de días para que los trabajadores comiencen a faltar sin una contingencia decretada que generará que el pago de rentas y sueldos acabe con los pocos ahorros de los empresarios que soportarán toda la carga ya que el gobierno parece estar más preocupado por repartir abrazos y confiar en que ya no existe la corrupción.

Habrá que estar muy atentos y exigir a nuestras autoridades que no sólo las medidas sanitarias son las que pueden frenar al Covid-19, sino que también las medidas económicas ayudarán a frenar los desastrosos efectos de este inminente fenómeno.

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