Charlene Domínguez 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Aprobar la reforma eléctrica que plantea el Ejecutivo costaría alrededor de 85 mil millones de dólares, es decir, 6.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), estimó Citibanamex.
Este monto considera daños potenciales, compensaciones e indemnizaciones a entidades privadas y gastos por litigios asociados a demandas.
De acuerdo con la institución, esta reforma impactaría además en un deterioro significativo de la perspectiva macroeconómica de México, incluyendo potencialmente la pérdida del grado de inversión del soberano, advirtió el banco en una nota especial sobre los costos de la iniciativa.
Incluso, las consecuencias de los cambios que se plantean serían mucho más profundas que las registradas luego de la cancelación del Aeropuerto de Texcoco.
Esto no solo porque las inversiones de las empresas privadas son mucho mayores y se vienen acumulando desde mucho más tiempo, sino porque la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica y sus costos inciden directamente en la producción agregada del País y en la actividad económica en general.
«La aprobación de la propuesta de reforma al sector eléctrico de AMLO en su forma actual resultaría en costos muy elevados en varias dimensiones y en un deterioro significativo de las perspectivas macroeconómicas de México», dice el banco.
Otras estimaciones calculan que los daños se encuentren entre 20 mil millones de dólares y 120 mil millones dólares, es decir, entre 1.5 por ciento y 9.3 por ciento del PIB.
Pero Citibanamex considera que la inversión extranjera en el sector, desde 1994 suma alrededor de 40 mil millones de dólares a valor presente, y que resoluciones anteriores para este tipo de disputas han dado como resultado reclamos por daños de alrededor de 1.8 veces los costos o pérdidas estimados derivados de los cambios legislativos.
La reforma del Ejecutivo ha generado molestia y preocupación entre diversos sectores, a los que ayer se sumó la Canacintra y la American Chamber of Commerce of Mexico (Amcham).
«No estamos a favor de una contrarreforma retrógrada que nos lleve a los años 70 y nos obligue a consumir energía sucia y contaminante y a precios mayores que el resto de nuestros competidores», dijo Enoch Castellanos, presidente del organismo durante su discurso en una Convención que se llevó a cabo en Tamaulipas.
Amcham advirtió que la propuesta de reforma constitucional en materia energética afecta la competitividad de México y es contraria al espíritu del T-MEC.
Consideró que la reforma afectará negativamente el clima de confianza y certidumbre necesaria para la recuperación económica.
Con información de Verónica Gascón